El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Comandancia de la Guardia Civil de Soria detuvo, en el marco de la denominada “Operación Austóbriga” contra el expolio arqueológico, a dos vecinos de Cervera del Río Alhama (La Rioja) de 31 y 50 años de edad como presuntos autores de un delito contra el patrimonio histórico español ocurrido el pasado mes de octubre de 2025 en Muro, recuperando además 23 piezas con valor arqueológico que fueron depositadas en el Museo Numantino de la capital soriana para su estudio y custodia, interviniéndose además dos detectores de metales utilizados en la comisión del hecho.
La investigación comenzó con las labores preventivas de seguridad ciudadana de una patrulla del Puesto de Soria que inicialmente identificó a los ahora detenidos en las inmediaciones del yacimiento arqueológico de Augustobriga, la actual Muro. En el interior del vehículo en el que viajaban localizaron piezas susceptibles de proceder de la actividad ilícita, por lo que fueron incautadas en ese momento. La ulterior investigación a cargo del Seprona de la Comandancia culminó el día 28 de enero con la detención de los dos presuntos autores del expolio y la incautación de dos detectores de metales supuestamente usados en la comisión del delito. Posteriormente las diligencias instruidas fueron puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Soria y se dio cuenta de los hechos al Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León a fin de que por este Servicio se determinen los daños causados al yacimiento.
La forma de actuación de los “detectoristas” o más comúnmente conocidos como “piteros” es la localización de objetos metálicos enterrados mediante el uso de detectores de metales, frecuentemente aprovechando las circunstancias de aislamiento y oscuridad. Guiados únicamente por el rastro de los objetos metálicos excavan el terreno con una azada u objeto similar, removiendo el terreno, rompiendo las vasijas y fragmentando todo tipo de materiales tales como huesos, cerámicas, restos de madera, cuero o telas y esparciéndolo por el lugar junto con las cenizas del finado.
El objeto final de estos pretendidos arqueólogos o numismáticos como ellos mismos se definen, es el hallazgo principalmente de joyas, monedas u objetos característicos que se venden entre coleccionistas o anticuarios, obviando su origen ilícito.
La remoción del terreno conlleva la descontextualización, pérdida o apropiación de los materiales históricos, provocan una destrucción del sustrato arqueológico que se considera de suma gravedad desde el punto de vista cultural y científico, especialmente si se tiene en cuenta el escaso beneficio que toda la operación reporta al autor.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Soria se quiere destacar la importancia de la colaboración ciudadana que contribuye en gran medida a la detección de todo tipo de actividades ilícitas y a la identificación de sus autores, contribuyendo a la mejora de la seguridad en las zonas rurales, recordando que se encuentra a disposición de los ciudadanos el teléfono 062 de atención permanente.




