Se trata de una actividad de formación que incluye dos horas de práctica impartida por monitores de la federación, en las que se actualizan procedimientos para la gestión de llamadas realizadas al 1-1-2 por personas sordas o con alguna dificultad para expresarse, así como conceptos básicos sobre el lenguaje de signos. Durante la práctica también se explican los principales obstáculos que pueden surgir en las llamadas de personas sordas que utilizan intérprete para buscar soluciones y mejorar al máximo la respuesta del servicio de emergencias en estas situaciones.
El curso incluye además, en su parte teórica, contenidos relacionados con la Lengua de Signos Española, sus características y su estructura gramatical, el alfabeto dactilológico, las formas de llamar la atención de una persona sorda, así como algunas expresiones básicas para comunicarse con personas sordas, como son los saludos y despedidas, los números, los colores, las fechas, la expresión de los sentimientos o palabras relacionadas con la vivienda, la familia o la educación.
El mencionado convenio de colaboración vigente contempla, entre otros objetivos, la revisión de la información y los protocolos de respuesta a las emergencias con el fin de adaptarlos a las personas sordas en todo lo que deba ser conocido por ellas o la interpretación a la Lengua de Signos Española del catálogo de recomendaciones y consejos de autoprotección que permiten evitar muchos de los incidentes más frecuentes.
El convenio establece además que, cuando en una emergencia se ven implicadas personas sordas, la Federación se compromete a movilizar a profesionales de la Lengua de Signos Española que faciliten la comunicación de estas personas con los servicios de emergencia.





