En la Tokyo University of Agriculture (NODAI) se ha vivido una escena poco común, incluso para un campus habituado a la innovación. Investigadores japoneses y europeos, productores de trufa, chefs, estudiantes y representantes institucionales se han reunido en torno a un pequeño tesoro subterráneo: la trufa negra europea (Tuber melanosporum). Con este encuentro singular ha dado comienzo Trufforum Tokyo 2026, el primer evento celebrado en Japón dedicado íntegramente a este hongo que conecta ciencia, gastronomía y desarrollo rural.
A lo largo de la jornada se ha vivido un ambiente de auténtica expectación. Para muchos asistentes, ha sido la primera oportunidad de ver, tocar y oler una trufa negra fresca llegada de Europa. Para otros, el encuentro ha supuesto una ocasión única para profundizar en un campo científico que despierta un interés creciente en Japón. Y para todos, ha marcado el inicio de una cooperación internacional con capacidad para transformar la relación del país con la trufa y abrir nuevas vías de colaboración académica, gastronómica y económica.
Un puente científico entre Europa y Japón
El encuentro ha estado coordinado por el Dr. Joaquín Latorre Minguell (European Mycological Institute, EMI) y el Dr. Fernando Martínez Peña (INIA CSIC), dos referentes internacionales en investigación y divulgación de la truficultura. Su participación ha reforzado el carácter técnico y académico del evento.
Durante la inauguración, el Prof. Dr. Fumio Eguchi, presidente de la Tokyo University of Agriculture, ha señalado el creciente interés de Japón por la trufa negra y ha destacado la oportunidad que supone la colaboración con instituciones europeas para avanzar en investigación, producción y gastronomía.
La trufa negra: biología, manejo y valor gastronómico
En el bloque dedicado a la biología y ecología de la trufa negra, el Dr. Fernando Martínez Peña ha expuesto los fundamentos científicos que explican el comportamiento de Tuber melanosporum en el suelo, su relación simbiótica con especies arbóreas mediterráneas y los factores que determinan su desarrollo. Ha subrayado la importancia del micelio, la estructura del suelo y la gestión del agua, así como el papel de la biodiversidad microbiana en la calidad final del hongo.
También se ha abordado la complejidad aromática de la trufa negra —basada en más de cien compuestos volátiles— y la necesidad de mantenerla viva tras la recolección para preservar su calidad. El público japonés ha mostrado un interés especial por el papel del perro trufero y por las técnicas de recolección sostenible, elementos clave para garantizar la calidad del producto y la conservación del ecosistema
Plantaciones truferas: sostenibilidad y desarrollo rural
Las plantaciones de árboles micorrizados con Tuber melanosporum se presentaron como una herramienta eficaz para impulsar el desarrollo rural. Entre sus ventajas se subrayaron: Crean paisajes bellos, generan desarrollo rural, protegen los suelos y reducen el riesgo de incendios, así como promueven la creación de empleo especializado.
Este modelo, consolidado en España, Francia e Italia, está despertando interés en Japón por su potencial para diversificar la producción agrícola y generar nuevas oportunidades económicas.
Europa: liderazgo en producción y conocimiento
Europa produce más de 150 toneladas anuales de trufa negra, con España, Francia e Italia como principales productores. La provincia de Teruel se ha consolidado como el mayor productor mundial, gracias a décadas de investigación y manejo sostenible.
El European Mycological Institute (EMI) presentó el Mapa Europeo del Trufiturismo, que muestra cómo territorios como Soria, Cataluña, Occitania o Teruel han convertido la trufa en un motor turístico y cultural.
Turismo de la trufa: una oportunidad para el público japonés
El turismo trufero —o trufiturismo— se ha consolidado en Europa como una experiencia que combina naturaleza, gastronomía y cultura. Durante el encuentro, el Dr. Joaquín Latorre, uno de los principales impulsores de este concepto a nivel internacional, ha destacado que este modelo turístico ofrece un alto potencial para el público japonés, especialmente por su interés creciente en experiencias gastronómicas auténticas, la búsqueda de destinos rurales europeos menos masificados, y la afinidad cultural con actividades basadas en la naturaleza, la estacionalidad y la artesanía alimentaria.
Las rutas de recolección, los talleres culinarios, los mercados especializados y las ferias internacionales permiten al visitante conocer de primera mano el origen del producto, su manejo y su valor cultural. Para Japón, este tipo de turismo representa una vía directa para fortalecer la conexión con Europa a través de la gastronomía y el conocimiento científico.
Una aproximación sensorial a la trufa
El programa incluyó un taller impartido por Isabel Doñate y Paloma Lorente, especialistas en análisis sensorial de trufa de la Asociación de Truficultores de Teruel (ATRUTER). Los asistentes participaron en una cata guiada en la que se explicaron criterios de calidad, técnicas de conservación y diferencias aromáticas entre especies. La actividad permitió comprender la trufa desde una perspectiva técnica y aplicada.
Ceremonia final: degustación, productores y reconocimiento
La jornada concluyó con una degustación de trufa negra europea, en la que los asistentes pudieron apreciar su aroma y sabor en preparaciones sencillas diseñadas para resaltar el producto.
En este espacio intervinieron Ricardo Forcadell y Cosme Martínez, de MyTruff, junto con representantes de Truficas del Río Pilas, quienes explicaron su experiencia como truficultores, los retos del cultivo y el trabajo técnico necesario para obtener trufa de calidad.
Tras la degustación, se celebró una ceremonia de reconocimiento en la que se entregaron diplomas a los voluntarios que colaboraron en la organización de Trufforum Tokyo 2026. Como cierre, se realizó un sorteo de trufas entre el público asistente.




