Las empresas que se adhieran antes de agosto de 2028 podrán hacerlo sin coste: implantación, certificación y hasta dos años de auditorías (internas por Cesefor y externas por Certinalia) están financiados a través del proyecto LIFE Haya.
Las empresas de la industria de la madera del norte de España tienen ahora una nueva oportunidad para mejorar su competitividad: acceder de forma gratuita al mercado de la madera estructural, uno de los que más crece dentro del sector de la construcción sostenible.
El Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (Cesefor) ha puesto en marcha un servicio que permite a las empresas incorporar la madera de haya —muy abundante en los bosques del norte peninsular— al uso estructural en construcción, algo que hasta ahora no era viable de forma sencilla.
La clave está en una nueva herramienta desarrollada por el propio centro tecnológico que facilita a las empresas realizar una clasificación visual estructural para madera de haya de procedencia española, y certificar este tipo de madera sin necesidad de grandes inversiones.
Hasta ahora, la ausencia de una clasificación de este tipo impedía que el haya española pudiera comercializarse con uso estructural, limitando el aprovechamiento de una especie ampliamente disponible en los bosques del norte y noroeste de la Península. Históricamente, el haya ha tenido presencia en la fabricación de muebles, herramientas y juguetes, pero más del 60% de su madera acaba destinada a biomasa energética, un aprovechamiento de escaso valor añadido para una especie con excelentes propiedades mecánicas.
Una oportunidad sin coste para las empresas
El acceso a este servicio será completamente gratuito para las empresas que se adhieran antes de agosto de 2028. La iniciativa cubre:
- La implantación del sistema en la empresa
- El proceso de certificación
- Hasta dos años de auditorías obligatorias
Para facilitar la adopción de esta nueva herramienta, el proyecto LIFE Haya (LIFE Hardwood for the Home) financia íntegramente la implantación para las empresas que se incorporen antes de agosto de 2028. Las empresas que aún no cuenten con Marcado CE podrán acceder a la implantación completa, la certificación y hasta dos años de gastos de auditorías (tanto internas, realizadas por Cesefor, como externas, a cargo de Certinalia). Las empresas que ya dispongan de Marcado CE verán incluida la nueva especie de forma gratuita.
En la práctica, esto permite que pequeñas y medianas empresas del sector puedan entrar en un mercado hasta ahora reservado a operadores con mayor capacidad tecnológica. Las firmas interesadas pueden incorporarse de forma inmediata al programa, sin necesidad de esperar a cambios normativos ni realizar grandes inversiones iniciales.
La clasificación visual, un paso más allá
La nueva clasificación visual se suma a la clasificación mecánica estructural del haya que Cesefor lanzó el año pasado, ofreciendo así un sistema completo y flexible. Ambas herramientas son complementarias: la clasificación mecánica ofrece mayores rendimientos y clases resistentes más altas, aunque su implantación es más gradual al requerir cierta inversión. La clasificación visual, en cambio, resulta más fácilmente implantable desde el primer momento, lo que la convierte en una puerta de entrada ágil al mercado estructural para un mayor número de empresas.
Cabe destacar que para implantaciones antes de agosto de 2026, se contemplan las opciones más ventajosas: la gratuidad de un total de 2 años de gastos por auditorías. Esta ventana de financiación, respaldada por la Comisión Europea a través del Programa LIFE —convocatoria 2023—, representa una oportunidad excepcional para que las empresas del sector se posicionen en un mercado en expansión con el menor esfuerzo económico posible. Las empresas interesadas pueden contactar con Silvia Gómez, de Cesefor (silvia.gomez@cesefor.com o 975 21 24 53).
Más valor para los montes del norte
Actualmente, una parte importante de la madera de haya —más del 60%— se destina a biomasa energética, un uso de bajo valor añadido. Sin embargo, se trata de una especie con excelentes propiedades mecánicas que puede emplearse en construcción.
Este nuevo sistema abre la puerta a que esa misma madera se utilice en estructuras, productos laminados o paneles constructivos, multiplicando su valor económico.
El impacto no es solo industrial: también afecta directamente al medio rural.
A mayor valor de la madera, mayores oportunidades para la gestión forestal sostenible y la economía local en zonas con presencia de hayedos, como Navarra, Asturias, Castilla y León, País Vasco, Cantabria, Cataluña, La Rioja o Aragón.
La construcción con madera está experimentando un fuerte crecimiento en Europa, impulsada por la necesidad de materiales más sostenibles y de menor huella de carbono. En este contexto, la incorporación del haya al mercado estructural amplía las posibilidades del sector y posiciona a las empresas del norte de España en una mejor situación competitiva.
Para el equipo técnico de Cesefor que ha desarrollado esta herramienta “la clasificación visual estructural del haya es el eslabón que faltaba para que esta especie pueda competir en el mercado de la madera estructural en igualdad de condiciones. Hemos trabajado para ofrecer a las empresas una herramienta técnicamente sólida y fácil de implantar, y la financiación disponible a través del proyecto LIFE Haya elimina cualquier barrera de entrada para quienes quieran dar el paso”.
Detrás de esta herramienta hay también un objetivo de mayor alcance: conseguir que una parte de esa madera que hoy acaba en biomasa energética se destine en cambio a productos de construcción de larga vida útil. Una gestión forestal sostenible de los hayedos españoles pasa por ampliar las salidas comerciales de esta especie, y el mercado estructural representa una de las más prometedoras.
Algunas especificaciones técnicas
Desde el punto de vista técnico, la clasificación visual estructural del haya alcanza la clase resistente D35 con un rendimiento estimado del 50%, unas prestaciones que la sitúan como una opción competitiva y atractiva para la industria. Su disponibilidad como ensayo de tipo inicial permite a las empresas incorporarla a sus procesos productivos de forma inmediata, sin necesidad de esperar a su futura incorporación a las normas UNE 56546 y UNE-EN 1912, proceso en el que Cesefor trabaja con vistas a consolidar su reconocimiento normativo a nivel nacional y europeo.
La demanda de madera de haya con uso estructural está creciendo de forma sostenida, impulsada especialmente por su aplicación en productos de madera laminada encolada (MLE) de haya y en paneles CLT mixtos haya-pino. Empresas como Egoin y Gámiz, socias del proyecto LIFE Haya, ya trabajan en esta línea, y la clasificación visual abre además la posibilidad de emplear la madera de haya directamente en entramados ligeros, ampliando significativamente su abanico de aplicaciones en construcción.




