La criminalidad descendió en la provincia de Soria durante el primer trimestre de 2026. Las infracciones penales pasaron de 849 a 820, lo que supone 29 menos y una bajada del 3,4 %. En la capital, el descenso fue del 3,6 %, al pasar de 448 a 432 infracciones, 16 menos que en el mismo periodo del año anterior. También disminuyó la criminalidad convencional, con 11 infracciones menos tanto en la provincia como en el municipio de Soria.
Este balance, que acaba de publicar el Ministerio del Interior en su página web, se produce, además, en un territorio que mantiene unos niveles de seguridad muy favorables en comparación con el conjunto del país y de la comunidad autónoma. La tasa de criminalidad de Soria no llega a 40 infracciones penales por cada mil habitantes, se sitúa diez puntos por debajo de la media nacional y está un punto por debajo de la media de Castilla y León. A ello se suma que Soria dispone de 7 agentes policiales por cada mil habitantes, frente a los 3,8 de la media nacional.
El subdelegado del Gobierno en Soria, Miguel Latorre, subrayó que “la criminalidad total baja tanto en la provincia, territorio de la Guardia Civil, como en la capital, competencia de la Policía Nacional”. Latorre añadió que “Soria sigue siendo una de las provincias y una de las capitales más tranquilas de España, en un país que ya figura entre los más seguros del mundo”.
En la provincia, el balance general ofrece datos positivos en los delitos que generan mayor preocupación social. No se registró ningún homicidio consumado, tampoco tentativas de homicidio ni secuestros. En el mismo trimestre de 2025 sí constaba un homicidio consumado. También descendió el tráfico de drogas, que pasó de 7 a 2 casos.
El análisis del detalle estadístico aconseja, no obstante, interpretar con cautela algunos incrementos puntuales. “Cuando se analizan cifras pequeñas, los porcentajes pueden distorsionar la realidad. Subidas del 100 % o del 400 % pueden significar que se ha pasado de uno a dos o de uno a cinco casos más en epígrafes muy concretos”, explicó el subdelegado. Es el caso de los robos con violencia e intimidación en la provincia, que pasaron de 1 a 6 hechos conocidos. Son cinco casos más en tres meses en el conjunto provincial, un dato que requiere seguimiento policial, pero que no altera el descenso global de la criminalidad.
Soria capital
En el municipio de Soria, el balance también reafirma una imagen de seguridad generalizada. La criminalidad convencional bajó de 313 a 302 infracciones. En relación con los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, el epígrafe pasó de 5 a 6 casos. “En la capital, los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria pasan de 5 a 6 casos. No hay una escalada de peleas; hay un caso más en tres meses y, al mismo tiempo, baja el total de infracciones”, afirmó Latorre.
Uno de los datos más relevantes para la seguridad vecinal aparece en los robos con fuerza. En la capital, los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones descendieron de 13 a 9. Dentro de ese bloque, los robos con fuerza en domicilios bajaron de 10 a 7. “Los robos con fuerza en domicilios bajan en la capital: de 10 a 7. Es un dato relevante para la sensación subjetiva de seguridad de los vecinos y vecinas de esta ciudad”, destacó el subdelegado.
Los hurtos aumentaron en la capital de 64 a 78 casos. Se trata de infracciones que pueden afectar a la percepción cotidiana de seguridad, aunque no tienen, por regla general, la gravedad de los delitos violentos.
Ciberdelincuencia
En paralelo, la ciberdelincuencia no aumentó en el trimestre. En la provincia bajó de 280 a 262 casos y en la capital de 135 a 130. Aun así, su peso sigue siendo muy significativo: en la provincia representa 262 de las 820 infracciones, el 32 % del total, y en la capital 130 de 432, el 30 %. La estafa informática continúa como el principal bloque delictivo, con 238 casos en la provincia y 118 en la capital.
“La ciberdelincuencia no sube en el trimestre, pero sigue muy presente: casi un tercio de las infracciones en la provincia tienen componente digital”, señaló Miguel Latorre. El subdelegado insistió en la necesidad de observar con atención los repuntes concretos, pero sin extraer conclusiones desproporcionadas: “Hay que atender los incrementos puntuales, pero sin convertirlos en una imagen falsa de inseguridad generalizada. El balance completo indica descenso de la criminalidad”.




