El proyecto se ha presentado esta mañana en Alpanseque
El municipio de Alpanseque ha acogido hoy una de las jornadas informativas sobre el uso de los desfibriladores externos semiautomáticos que ha instalado la Junta de Castilla y León en colaboración con la Diputación provincial de Soria. El alcalde, Juan Carlos Sienes, ha recibido la visita del presidente de la Diputación, Benito Serrano, y de la delegada de la Junta en Soria, Yolanda de Gregorio, quienes se han interesado por la instalación en el municipio de un desfibrilador y por el curso de empleo que están siguiendo algunos vecinos del municipio.
El presidente de la Diputación, Benito Serrano, ha destacado la colaboración entre instituciones que permite dotar a 66 pueblos de la provincia de un desfibrilador, una inversión en prevenir sanitariamente estos municipios. Serrano ha querido agradecer especialmente a los vecinos de todos estos pueblos, que dedican parte de su tiempo en asistir a los cursos de formación que imparte la empresa adjudicataria de la instalación de los desfibriladores, porque gracias a ellos los vecinos van a estar más cardioprotegidos.
La delegada territorial, Yolanda de Gregorio, acompañada de la jefa de la Oficina Territorial de Trabajo, Noemí Molinuevo, ha subrayado que “la finalidad de la dotación de estos desfibriladores es la mejora de las condiciones de respuesta en caso de accidente cardiovascular o cerebrovascular, en particular y preferentemente en el ámbito laboral, pero con efectos que se extienden también a toda la población del municipio, tratando así de cumplir con el objetivo de reducir los efectos de la siniestralidad laboral en el ámbito rural”.
Ha recordado la delegada que los datos de siniestralidad elaborados por el Centro de Seguridad y Salud Laboral de Castilla y León continúan identificando a las lesiones no traumáticas, es decir los accidentes cardio vasculares y cerebro-vasculares, junto con los accidentes de tráfico, como la causa más frecuente de mortalidad laboral en la Comunidad. Por ello, “cuando se produce una parada cardiaca fuera del entorno de un centro sanitario, la intervención inmediata de personal no sanitario pero que esté formado en la práctica de maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP) y en la aplicación de desfibrilación precoz, constituye un eslabón fundamental para mantener la denominada ‘cadena de supervivencia’ de quienes la sufren y evitar daños neurológicos o incluso secuelas irreversibles”.
Vistas las aportaciones de las sociedades científicas, que abogan por la instalación de desfibriladores en lugares públicos, ya que por cada minuto que pasa sin que se inicien las maniobras de RCP y el uso del desfibrilador, se reducen las posibilidades de supervivencia en un 10 %, “la Junta ha considerado adecuado que las entidades locales cuenten con al menos un desfibrilador destinado no sólo para sus propios empleados, sino también para los trabajadores del entorno rural y, con carácter general, para toda su población, para lo que también es clave ofrecer la formación necesaria para su utilización, como la que aquí se desarrolla”, ha significado la delegada. El programa de dotación de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) ha permitido asignar estos aparatos a 66 localidades de la provincia de Soria con una inversión final de 92.502 euros canalizada mediante una subvención directa de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo a la Diputación Provincial de Soria, que ha asumido la adquisición y la distribución de los equipos.
Además de la dotación de los equipos, el programa incluye la formación obligatoria para su utilización, que es un requisito imprescindible para la instalación y puesta en funcionamiento de los desfibriladores. Se va a ofrecer formación a más de un centenar de personas en reanimación cardiopulmonar y desfibriladores precoz, voluntarios de los pueblos beneficiados, garantizando una respuesta inmediata ante posibles emergencias cardiovasculares.
Los equipos se están instalando en edificios de titularidad municipal. Principalmente en las casas consistoriales, aunque también en otros espacios públicos, como centros de salud, consultorios, casas de cultura, instalaciones deportivas y antiguas escuelas reconvertidas en centros de ocio.
Diputación provincial adjudicó a la empresa Technology 2050 S.L. el contrato por un importe total de 92.502 euros y los pueblos donde se están colocando los desfibriladores son Adradas, Alcubilla de Avellaneda, Alentisque, Aliud, Aguaviva de la Vega, Almarza, San Andrés, Tera, Almenar de Soria, Alpanseque, Arévalo de la Sierra, Ausejo de la Sierra, Fuentelfresno, Bayubas de Abajo, Bayubas de Arriba, Blacos, Carrascosa de la Sierra, Casarejos, Castilfrío de la Sierra, Castillejo de Robledo, Cidones, Coscurita, Guijosa, Espejón, Estepa de San Juan, Zayuelas, Herrera de Soria, Hinojosa del Campo, Valdanzo, Valdanzuelo, Magaña, Molinos de Duero, Cuevas de Ayllón, Muriel Viejo, Oncala, Pozalmuro, Renieblas, Aldea de San Esteban, Atauta, Ines, Olmillos, Matanza de Soria, Morcuera, Pedraja de San Esteban, Peñalba de San Esteban, Piquera de San Esteban, Quintanas Rubias de Arriba, Quintanas Rubias de Abajo, Quintanilla de Tres Barrios, Rejas de San Esteban, Soto de San Esteban, Torraño, Torremocha de Ayllón, Velilla de San Esteban, Villalvaro, Sotillo del Rincón, Tajahuerce, Talveila, Taroda, Vadillo, Valdegueña, Valdenebro, Boos, Valtajeros, Velilla de la Sierra y Villar del Campo.




