La artista e ilustradora Ruth Marbé ha realizado durante 13 días el cuarto y último mural de un proyecto que recupera, a través del arte, distintos elementos de la memoria del municipio soriano
Villar del Campo completó este martes, 18 de agosto, su proyecto de murales con la inauguración de una nueva obra realizada por la ilustradora Ruth Marbé. El mural, situado en una de las paredes exteriores de una vivienda del municipio, representa a cuatro mujeres sentadas cosiendo, en referencia a las mujeres que antiguamente se reunían en este rincón del pueblo para coser y conversar.
La nueva obra pone el punto final a un proyecto compuesto por cuatro murales dedicados a distintos elementos de la historia y la memoria de Villar del Campo. El primero estuvo dedicado a las lavanderas, el segundo al antiguo horno y el tercero a la antigua escuela, este último también realizado por Ruth Marbé.
Marbé, residente en Vilassar de Mar (Barcelona) e hija de un vecino de Villar del Campo, mantiene desde hace años una estrecha vinculación con el municipio, al que visita habitualmente. Este es el segundo mural de grandes dimensiones que realiza en el pueblo.
La artista comenzó a trabajar en el nuevo mural el pasado mes de mayo y dedicó 13 días a su realización. Durante el proceso, comenzaba las jornadas a primera hora de la mañana para aprovechar las horas de menor temperatura y poder trabajar en mejores condiciones.
La escena representa a cuatro mujeres cosiendo. Una de ellas es Felisa, abuela de Ruth Marbé y natural de Villar del Campo, a quien la artista decidió incluir desde el principio como homenaje. Las otras tres figuras fueron concebidas sin una identidad concreta, con la intención de que pudieran representar a diferentes mujeres vinculadas al recuerdo de cada vecino: abuelas, madres o vecinas.
Sin embargo, durante el proceso de pintura surgió de manera no planificada una segunda referencia familiar. La madre de la artista reconoció en una de las figuras a la otra abuela de Ruth, de Barcelona. De esta manera, el mural terminó reuniendo de forma simbólica a sus dos abuelas.
La obra recupera así la memoria de una actividad cotidiana que formaba parte de la vida del pueblo. Las mujeres se sentaban en este espacio para resguardarse del frío mientras cosían y conversaban. Frente a los tonos marrones, grises y negros propios de la época que representa la escena, la artista ha optado por una paleta de colores más alegre, aportando una visión contemporánea a este recuerdo.
Durante los días de trabajo, el proceso despertó el interés de los vecinos y vecinas de Villar del Campo. Muchos se acercaron a conocer la evolución del mural, conversar con la artista y compartir recuerdos relacionados con el pueblo. Las propias figuras representadas fueron adquiriendo significado para quienes se acercaban, que en algunos casos identificaban en ellas a mujeres de sus propios recuerdos.
La inauguración del mural reunió este martes a vecinos y vecinas del municipio. Además de la intervención del alcalde de Villar del Campo, David Vera, una de las mejores amigas de Ruth Marbé puso voz a un texto escrito por Fernando, uno de los habitantes de la vivienda cuya pared exterior acoge la obra.
Con este mural, Villar del Campo suma una nueva intervención artística a un proyecto que utiliza los muros del municipio para recuperar escenas, espacios y costumbres vinculadas a su historia. La nueva obra completa así un recorrido por diferentes aspectos de la vida cotidiana del pueblo a través de la pintura mural.





