Ante la preocupación existente por la protección de las colecciones, la Consejería ya está adoptando medidas preventivas y reforzando los mecanismos de protección de las piezas susceptibles de este tipo de robos, en coordinación con el Ministerio de Cultura y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Estas actuaciones se desarrollan desde que se tuvo conocimiento de los robos registrados en museos de otras comunidades autónomas y están dentro de las recomendaciones trasladadas en las reuniones mantenidas con el Ministerio.
La sustracción del Tesoro de Villena no constituye un episodio aislado, sino que se enmarca en un fenómeno delictivo que está afectando a museos de distintos países europeos. Los análisis realizados apuntan, además, a una evolución de este tipo de robos hacia métodos cada vez más agresivos y contundentes, con especial interés de las organizaciones criminales por objetos de oro y plata, por su facilidad para ser fundidos, así como por piedras preciosas y piezas de joyería, debido a su facilidad de reventa ilícita.
Por este motivo, y como continuación de las actuaciones preventivas que ya se han venido realizando de forma individual en los museos, desde la Consejería se están impulsando y reforzando las siguientes medidas:
En primer lugar, la actualización del diagnóstico de las colecciones, instalaciones y zonas sensibles de cada museo, con la identificación de puntos vulnerables y establecimiento de medidas de protección que resulten necesarias; revisión de las vitrinas y sistemas de exposición de las piezas consideradas de mayor riesgo, especialmente aquellas que, por sus características o valor, puedan resultar más susceptibles de sustracción. Los museos trasladarán a la Dirección General de Políticas Culturales la información correspondiente para valorar, en su caso, las medidas adicionales que deban adoptarse.
También se está llevando a cabo el refuerzo de la coordinación con la Policía Nacional de cada localidad y con el resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aprovechando la colaboración y el asesoramiento ofrecidos en materia de prevención y seguridad. Por último, se extrema la atención de todo el personal de los museos ante posibles comportamientos o actitudes sospechosas de visitantes. Esta medida incluye la concienciación tanto del personal propio como de los trabajadores de las empresas de seguridad externa, con el objetivo de mejorar la capacidad de detección y prevención.
Además, se ha solicitado la puesta en marcha de acciones formativas específicas para los trabajadores de los museos y las empresas de seguridad. También se ha planteado la conveniencia de hacer extensivas estas recomendaciones a otros titulares de centros museísticos que custodian objetos de especial valor.
La Junta de Castilla y León mantiene así una política activa de prevención y protección del patrimonio museístico, anticipándose a posibles riesgos y reforzando las medidas de seguridad allí donde resulte necesario, con la colaboración de los responsables de los museos, el Ministerio de Cultura y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.




