El soriano, embajador del Banco Santander, comparte su experiencia navideña de este año junto con otros deportistas de élite.
El año 2020 llega a su fin y en todos los hogares se respira ya un ambiente navideño que nos carga de ilusión de cara a lo que vendrá. Dada la situación excepcional que afrontamos, estas Navidades serán recordadas por ser, posiblemente, unas de las más extrañas que hayamos vivido. Pese a ello, nuestras casas, pese a estar más vacías de lo habitual, se han vuelto a teñir de colores y regalos para celebrar con la familia más cercana estos días tan especiales. Los embajadores del Banco Santander han hecho lo propio, aprovechando para añadir un poco de alegría a un año complicado para toda la población.
Rafa Nadal ha mostrado su lado más solidario en estas fiestas, llevando felicidad a los hogares de quienes más lo necesitan. Tan solo unos días después de ser reconocido por su deportividad en los premios ATP, el balear decidió donar a través de su fundación 3.000 kilos de productos infantiles al Banco de Alimentos de Mallorca. Nadal quiso así acordarse de todas las familias a quienes la crisis económica ha golpeado con dureza este año.
Junto al Banco Santander, repartió también cestas de Navidad a los clientes y amigos de la entidad. El embajador mallorquí quiso así trasladar a la sociedad un mensaje de ilusión y esperanza para el nuevo año, a través de valores que él encarna como la superación y la resiliencia. El tenista reconoce que este año ha sido el más difícil de toda su vida, pero se muestra positivo de cara al futuro. De hecho, ya piensa en sus próximos retos deportivos y en la mañana de Navidad continuó con sus entrenamientos previos al Open de Australia.
También han sido unos días especiales y muy diferentes para Carolina Marín, que este año ha cambiado las reuniones y cenas familiares por las ya habituales videollamadas que nos acercan a nuestros seres queridos de forma segura en estas fechas. La onubense aprovecha unos días de descanso y celebración antes de afrontar una nueva campaña de torneos asiáticos, con la vista puesta en las finales del próximo mes en Tailandia.
Entre sus regalos de Papá Noel seguro que se encuentra también su recién estrenado libro autobiográfico. En ‘Puedo porque pienso que puedo’ relata su trayectoria personal y deportiva, en la que ha llegado al éxito gracias al trabajo y la superación diaria de cualquier adversidad.
Por su parte, nuestros atletas Abel Antón y Martín Fiz terminan el año de la forma que más les gusta: disfrutando de sus entrenamientos. Ambos participaron hace escasos días en la Carrera de las Empresas y ya piensan en la San Silvestre que se disputará en los próximos días de forma virtual en la mayoría de casos.
El soriano aprovechó la Nochebuena para mandar un mensaje de ánimo a todos los amantes del running, a quienes espera ver en el nuevo año disfrutando del deporte. Por su parte, Fiz alentó a sus seguidores a celebrar estas fiestas con prudencia y responsabilidad. El atleta vitoriano ha celebrado la Nochebuena en soledad, sin poder reencontrarse con sus seres queridos, pero alegre de ayudar con ello a salvar vidas. “Hoy no cenaremos juntos, pero estaremos unidos como siempre”. Sus palabras simbolizan el sentir de muchos españoles que esperan poder reunirse nuevamente en un futuro lleno de esperanza.
Para Pau Gasol, estas fiestas supondrán un recuerdo imborrable, ya que son las primeras junto a su hija Ellie. El campeón de la NBA disfruta estos días con su mujer y con su pequeña de apenas tres meses de edad de unos días de alegría y unión. El barcelonés, sin embargo, no quiere alejarse aún del mundo de la canasta. En la casa de los Gasol se respira baloncesto incluso en Navidad y, en un día tan especial, hubo un momento para disfrutar del deporte que ama. Toda la familia se reunió junto al televisor para ver el partido que enfrentaba a Los Ángeles Lakers y los Dallas Mavericks en este inicio de la NBA.




