La Guardia Civil de Soria detuvo el pasado 27 de febrero a una mujer como presunta autora de un delito de estafa, tras denuncia presentada por una vecina de 89 años de edad de la localidad soriana de Valdeavellano de Tera, a la que sustrajo dinero de su cuenta bancaria utilizando su tarjeta de débito sin autorización.
La investigación realizada por los agentes del Puesto de la Guardia Civil de Almarza se inició después de que la víctima denunciara que desde el mes de diciembre de 2025 estaban sucediendo diversas retiradas de efectivo no autorizadas utilizando su tarjeta bancaria.
Según extracto bancario, se registraron catorce retiradas de dinero en efectivo, alcanzando un total de 3.778 euros. Varias de estas extracciones se realizaron en operaciones consecutivas de 300 euros, coincidiendo con el límite máximo establecido por la titular en dicha tarjeta.
La víctima manifestó que, cuando acudió a su entidad bancaria para retirar dinero y actualizar su cartilla, pudo observar retiradas no autorizadas. Las extracciones se habrían efectuado presuntamente en el cajero automático de la localidad de Valdeavellano de Tera, por lo que los agentes iniciaron las correspondientes gestiones de investigación y comprobación.
Tras las diligencias practicadas, los agentes lograron localizar a la presunta autora, procediendo a su detención el 27 de febrero de 2026 en la ciudad de Soria, en el domicilio de la detenida.
La detenida fue puesta a disposición judicial junto con las diligencias instruidas por un presunto delito de estafa en el Tribunal de Instancia, Sección Civil y de
Instrucción, plaza nº 1 de Soria, al haber utilizado supuestamente la tarjeta de débito de la víctima sin su consentimiento, aprovechando la relación de confianza derivada de su labor como persona que se encargaba de sus cuidados personales, aprovechando momentos en los que la víctima se encontraba descansando o asistiendo a misa.
La Guardia Civil recuerda la importancia de extremar las precauciones en la custodia de tarjetas bancarias y códigos PIN, especialmente en el caso de personas mayores o dependientes, así como revisar periódicamente los movimientos de las cuentas para detectar cualquier operación no autorizada.
Se recomienda que, en caso de necesitar ayuda para realizar gestiones bancarias, las personas mayores deleguen estas tareas únicamente en familiares de confianza previamente autorizados. Evitar que este tipo de trámites sea realizado por cuidadores, asistentes o personas ajenas al entorno familiar, reduce el riesgo de posibles abusos, fraudes o uso indebido de información financiera.
Asimismo, es aconsejable formalizar las autorizaciones necesarias en la entidad bancaria para garantizar que las operaciones se realizan con todas las garantías
legales y de seguridad.




