La Asociación de Vecinos Los Royales manifiesta públicamente su «profunda preocupación y malestar ante la acumulación descontrolada de vehículos decomisados por la Guardia Civil en las calles colindantes al cuartel». «Esta situación, que se prolonga de manera indefinida, está convirtiendo una zona residencial en un desguace improvisado a la vista de todos», señalan desde la asociación.
Un foco de inseguridad y suciedad
Los residentes denuncian que estos vehículos —muchos de ellos con signos evidentes de deterioro, cristales rotos o neumáticos deshinchados— permanecen estacionados «durante meses sin que ninguna administración asuma la responsabilidad de su retirada». Además, señalan que «esta acumulación no solo daña la estética del barrio, sino que genera:
Riesgos para la seguridad: Especialmente para los menores que juegan en la zona.
Foco de vandalismo: Los coches abandonados atraen conductas incívicas y acumulación de basura.
Degradación del espacio público: Un uso indebido de las plazas de aparcamiento destinadas a los vecinos.
Bloqueo institucional y falta de respuestas»
Desde la Asociación afirman que han contactado formalmente con la Policía Local, el Ayuntamiento y la propia Guardia Civil, aunque la respuesta ha sido «el silencio o la evasión de competencias».
«La falta de coordinación entre administraciones nos deja en una situación de total desamparo. Nadie parece tener la potestad para retirar estos coches, y mientras tanto, el barrio paga las consecuencias de un bloqueo burocrático», afirman desde la asociación.
Peticiones de la asociación
Ante la gravedad de la situación, los vecinos de Los Royales exigen:
«Intervención urgente: La retirada inmediata de los vehículos que actualmente bloquean las vías públicas.
Protocolo claro: La creación de un procedimiento ágil entre administraciones para que los vehículos decomisados sean trasladados a depósitos municipales o judiciales adecuados, evitando que la calle sea la solución por defecto.
El vecindario espera que esta denuncia pública sirva de impulso para que las autoridades actúen con la diligencia que el caso requiere y se restaure la normalidad y convivencia en el barrio».




