EN LA CAMPAÑA DEL PASADO VERANO SE CONTROLÓ EN LA PROVINCIA A UNOS 2.450 CONDUCTORES, DANDO POSITIVO EN ALCOHOL EL 0,7%
La Dirección General de Tráfico mantiene activa hasta el próximo domingo, 19 de julio, una campaña especial de vigilancia y control del consumo de alcohol y otras drogas al volante en la provincia de Soria. Durante estos siete días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil están intensificando los controles en las carreteras , con la colaboración de las policías locales que se suman a la iniciativa para reforzar también la vigilancia en vías urbanas.
Los puntos de control se establecen en diferentes tipos de carreteras y franjas horarias con el objetivo de detectar y retirar de la circulación a quienes se pongan al volante después de haber ingerido alcohol o consumido drogas. La campaña tiene carácter preventivo y persigue reducir uno de los comportamientos que mayor riesgo representa para la seguridad de los conductores, sus acompañantes y el resto de usuarios de la vía.
El alcohol continúa siendo uno de los factores concurrentes más habituales en los siniestros de tráfico. En Castilla y León estuvo presente en el 23 % de los 109 siniestros mortales registrados en 2024 en los que consta realizada la prueba de alcoholemia. La Comunidad contabilizó 25 siniestros mortales con presencia de alcohol, frente a 22 en 2023 y 15 en 2019. Esto representa un incremento del 14 % respecto al año anterior y del 67 % en comparación con 2019.
En la campaña del verano anterior, el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil realizó 2.409 pruebas de alcoholemia, con 17 resultados positivos, y 52 pruebas de drogas, de las que diez resultaron positivas. Dos de los positivos por alcohol dieron lugar a diligencias penales al superar los 0,60 miligramos por litro de aire espirado.
El elevado porcentaje de positivos en las pruebas de drogas (casi el 20 % en aquella campaña) no significa que uno de cada cinco conductores circule después de haberlas consumido. A diferencia de las pruebas de alcoholemia, los test de drogas se realizan de forma más selectiva y suelen dirigirse a conductores en los que los agentes observan indicios de posible consumo o una conducción alterada, aunque también se practican tras accidentes, infracciones o dentro de campañas específicas. Entre los signos que se valoran figuran las pupilas anormalmente dilatadas, el nerviosismo, los temblores, la sudoración, los ojos enrojecidos, el habla pastosa o embarullada y los problemas de equilibrio y coordinación. Esta selección previa explica que la proporción de positivos sea considerablemente más alta.
El alcohol está presenta en uno de cada cuatro accidentes
Los datos de siniestralidad muestran también las consecuencias que puede tener esta conducta. Algunos ejemplos: En 2022 fallecieron tres personas en las carreteras sorianas en siniestros en los que el alcohol estuvo presente, la cifra provincial más elevada de Castilla y León aquel año. En 2019 se había registrado en Soria un siniestro mortal con el alcohol como factor concurrente, mientras que en 2020 y 2021 no estuvo presente en ninguno de los accidentes con víctimas mortales.
La mayor parte de los positivos se descubre antes de que se produzca un siniestro. A nivel nacional, el 88,8 % de los positivos se detectó en controles preventivos, es decir, en dispositivos realizados sin que se hubiera producido previamente un siniestro. El 10,2 % restante se detectó después de producirse el accidente. Este porcentaje confirma la eficacia de los dispositivos para impedir que continúen circulando personas que ponen en riesgo su propia vida y la de los demás.




