lunes 15 agosto, 2022
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Cayetana Valtueña Gutierrez, nueva centenaria en Almazán

El diputado, Matías Ágreda en nombre de la Diputación de Soria, ha felicitado a Cayetana Valtueña Gutierrez por su centenario. Una mujer trabajadora y apasionada de talleres como el ganchillo.

Servicios Sociales ha preparado una nueva placa conmemorativa y una copia del acta donde se refleja la fecha de nacimiento en este caso de Cayetana Valtueña Gutierrez, que ha recibido los obsequios por parte del diputado Matías Ágreda, con motivo de su 100 cumpleaños.

Al acto de celebración se ha unido también el Ayuntamiento de la localidad.

La nueva centenaria ha celebrado su aniversario, acompañada de familiares y amigos en la Residencia mayores de la localidad de Matamala de Almazán, donde vive desde el año 2021, por decisión propia.

“Se ha adaptado perfectamente, y cuenta con un gran humor”, desvelan desde los Centros de Acción Social de la zona. Además, también han confesado que Cayetana, ha descubierto su pasión por el bingo, y los premios dulces que se consiguen con este juego.

Caya, que es como todo el mundo la llama, nació en la localidad soriana de Maján, el día 2 de agosto de 1922, en el seno de una familia numerosa que llegó a contar con siete hermanos más.
Ella, es la más longeva de la familia, nadie ha logrado vivir tantos años y menos con la salud con la que la protagonista goza todavía.

Es precisamente, Cayetana, quien narra que desde los seis años ya se encargaba de cuidar de su familia y realizar las tareas en su casa. Entre ellas, ayudar al cuidado de los cerdos que criaban la familia.

Muy joven comenzó a trabajar en las casas de labranza de la localidad de Maján, la familia era numerosa y las necesidades, por tanto, también lo eran.

Se trasladó con 33 años a vivir a Almazán porque había más posibilidades
de trabajo. Es en esta localidad donde trabajó hasta su jubilación en diferentes empresas, empleos que combinaba con el servir en casas particulares, el cuidado de su familia y la elaboración casera por encargo de chorizos, o morcillas.
“Era la encargada de abrir una de las fábricas donde trabajé”, recuerda Cayetana.
En Almazán, también contrajo matrimonio con su marido que era natural de la Puebla de Eca. Lamentablemente, falleció muy joven y Cayetana se quedó a cargo de sus dos hijas. Hoy su familia cuenta además con cinco nietos, de ellos, cuatro son chicos y una es chica.

Con su jubilación llegó el momento para disfrutar y participar en diferentes actividades como excursiones, gimnasia de mantenimiento, natación, actividades manuales, o jugar a las cartas. También le gusta presumir de sus labores de ganchillo, las cuales ha estado realizando hasta hace poco.