domingo 2 octubre, 2022
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El Casino Amistad Numancia acoge una gala en beneficio de la Asociación Flores de Kiskeya

El evento solidario, coordinado por el soriano Mario Nafría, tendrá lugar el próximo lunes, día 27 de diciembre, a las 19:00 horas en el Casino Amistad Numancia a beneficio de la Asociación Flores de Kiskeya que tiene su centro materno-infantil ubicado en el sureste de Haití, en la localidad de Anse-à-Pitres. El precio de las entradas, que se pueden adquirir en Discos el Rincón, es de cinco euros para las personas socias del Casino y ocho euros para el resto.

Diferentes artistas actuarán el próximo lunes, 27 de diciembre, en el Casino Amistad Numancia de la capital soriana en la Gala Benéfica organizada por la Asociación ‘Flores de Kiskeya’, cuya recaudación se donará de forma íntegra al proyecto.

El soriano Mario Nafría Sáenz, coordinador de las personas Voluntarias y responsable de Proyectos en la asociación, ha presentado este jueves el evento solidario y artístico, que contará con las actuaciones del artista ‘Pedroflauta’; el grupo de música Dulce pop ‘Cafuné’ compuesto por Elena de Nicolás y Paula Martínez; y las melodías del chelo de Inés Suárez López acompañadas de la representación teatral, emotiva y dinámica de la payasa ‘Chiribita’, Claudia Nafría Sáenz. 

Las personas asistentes a la cita, que arrancará a las 19:00 horas, podrán disfrutar de una gala, tal y como ha explicado Mario Nafría, “llena de emociones, magia y solidaridad”. Además, tendrán la oportunidad de hacerse socios y socias de la asociación en una de las mesas habilitadas para este fin. El acceso estará permitido a partir de las 18:30 horas, hasta completar el aforo, manteniendo todas las medidas de prevención, higiene y promoción de la salud como consecuencia del Covid-19.

También habrá un pequeño puesto donde se podrán adquirir carteras, coleteros y llaveros elaborados en el taller de costura de las mujeres de Flores de Kiskeya.

“El mayor apoyo para garantizar la estabilidad del Proyecto Flores de Kiskeya, son las personas que tienen la voluntad de colaborar con la Asociación. Solo así se podrá seguir creciendo y garantizando una calidad de vida a las personas beneficiarias”, ha apuntado Mario Nafría, coordinador de Voluntarios y responsable de Proyectos.

De este modo la Asociación, que continúa su trabajo “para tener cada vez más impacto entre las personas de la comunidad de Anse-a-pitres” se hace cargo de la estabilidad de vida de once mujeres y treinta y cinco niños y niñas.

Asimismo, desde España trabajan trece personas voluntarias y en Haití, de forma permanente, lo hacen la fundadora del proyecto, Romana Pérez-Caballero, y Mario Nafría, con la ayuda de dos o tres personas voluntarias que viajan de manera puntual y que han de tener un perfil sanitario y educativo o conocimientos en el ámbito de la costura.  

“Necesitamos cubrir las necesidades básicas de estas personas y ofrecer herramientas necesarias a las mujeres para que puedan desarrollar su autonomía y generar un proceso de empoderamiento individual y grupal a través de los talleres en los que generan su propia economía”, ha señalado Mario Nafría, quién también ha puntualizado que el presupuesto de la asociación pasa por un momento complicado debido a la crisis social y política del país generada por el asesinato del presidente, Jóvenel Moise, la crisis del combustible y la repercusión de la pandemia mundial de la Covid-19. Todo ello, unido a los fenómenos meteorológicos extremos como terremotos, o huracanes, entre otros.

“La subida de los precios de los bienes de primera necesidad ha propiciado una reducción de nuestro presupuesto destinado a cubrir necesidades primarias y al sueldo de los doce empleados que trabajan en el centro. Estos son cocineros/as y guardias de seguridad, entre otros”, ha explicado.

El coordinador del evento solidario y artístico ha animado a asistir a la Gala Benéfica para “ayudar a mantener” el trabajo con personas que viven en situación de pobreza, quienes “carecen de cualquier apoyo económico. Excepto nuestra ayuda”.  Asimismo, las persones que deseen hacerse socios y no puedan asistir a la cita pueden encontrar toda la información en  floresdekiskeya.org

La Asociación ‘Flores de kiskeya’

Flores de kiskeya, es un proyecto materno-infantil enfocado a la autonomía y desarrollo a través de programas de nutrición, salud, educación y empoderamiento. El trabajo de desarrolla en el propio centro ubicado en el sureste de Haití en la localidad de Anse-à-Pitres, justo en la frontera con República Dominicana.

Marío Nafría   https://www.mapayuda.org/es/story/2339dd 

El soriano, de 26 años, licenciado en la rama de economía, viajó por primera vez hasta Haití en el verano de 2019, con 23 años. Un año antes, “trabajaba en Madrid en un empleo relacionado con el mundo empresarial, pero necesitaba dedicar mi día a día a algo que realmente me hiciese sentir identificado y comprometido. Es en este momento cuando Flores de Kiskeya se cruzó en mi camino”.

Mario ha desvelado sentirse como en casa a pesar de que las condiciones de vida en las que se viven en la comunidad distan de lo que “para la mayoría de personas conocen como hogar”.

Para Mario, una vez en el terreno, la realidad superó cualquier expectativa. “Por normativa y seguridad dormimos en Pedernales en República Dominicana, y cada mañana cruzamos la frontera para acudir al centro de la organización”. 

Cuando están cerca de las personas intentan mitigar todo el cansancio que padecen que para que las personas puedan reír, jugar, cantar, conversar, “en definitiva, vivir”. 

A día de hoy, Flores de Kiskeya ha sido el motor que ha cambiado su vida, “me ha servido para entender en que quiero dedicar mi tiempo, con qué personas quiero colaborar y en qué aspectos de mi vida personal y profesional quiero estar presente. Estoy aprendiendo mucho sobre lo que es verdaderamente esencial”.

Actualmente está realizando un master en desarrollo y cooperación internacional, y tiene previsto volver en el mes de febrero y quedarse de momento hasta el mes de agosto.

“Nuestras vidas van muy rápido y muchas veces dejamos de lado este tipo de acciones porque no tenemos tiempo de organizarnos o por miedo, pero siempre podemos sacar un poco de tiempo cada día para involucrarnos en algún proyecto con el que nos sintamos identificados. Si fuéramos más conscientes del impacto tan positivo que un gesto como una donación o una pequeña cuota mensual pueden hacer creo que no dudaríamos en colaborar”.

Flores de Kiskeya es un proyecto pequeño y a la vez ambicioso: quiere ofrecer una vida digna a un pequeño colectivo, generando cambio social y desarrollando el poder personal de cada una de las personas que forman parte.

Desde la Asociación creen que, como decía Eduardo Galeano, «mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo».