Amplía la información sobre la relación entre una proporción mayor de ejemplares de ofidios con melanismo y su hábitat en áreas de alta montaña
El soriano Manuel Meijide Fuentes ha publicado recientemente un artículo en el Boletín de la Asociación Herpetológica de España. Este versa sobre la relación existente entre una proporción mayor de ejemplares en las poblaciones de ofidios ibéricos con melanismo y su hábitat en áreas de alta montaña de la península.
El artículo desarrollar un precepto ya existente en esta relación, pero amplía tanto la información como las citas. Se convierte así en el artículo más completo en cuanto citas que se a publicado en este tema. Se expone a lo largo del mismo cómo determinados individuos de algunas especies de ofidios de la península Ibérica nacen con ese exceso de melanina producida por los melanocitos que se encuentra en la capa basal de la piel. En el caso de algunas regiones, el número de estos ejemplares es mayor que en otras, coincidiendo con hábitat más húmedos, con menos horas de luz y mayor altitud. Zonas de alta montaña.
En la conclusión, Meijide apunta a que «el melanismo parece ser un fenómeno frecuente en la Cordillera Cantábrica y en otras cadenas montañosas del norte
de España y Portugal de la región eurosiberiana». Lugares que «tienen pocas horas de insolación anuales, precipitaciones elevadas, temperaturas suaves, pocos días de heladas y, en la mayoría de los casos, una altitud elevada».
Alguno de estos casos se han registrado en la provincia de Soria. Concretamente en la zona de Urbión, en un ejemplar de Vipera aspis.
También se dan casos en poblaciones que escapan de zonas del norte peninsular o de los casos registrados en sistemas montañosos del centro. Es el caso de algunos avistamientos y capturas fotográficas de ejemplares en zonas de Andalucía. En esas zonas «el melanismo se vuelve raro, con una presencia baja de individuos melánicos o melanóticos (regiones mediterráneas), salvo en algunas especies concretas».
Importancia de la consevación
También destaca la importancia de la preservación de los hábitats de estos ejemplares para salvaguardar una mayor biodiversidad. Y destaca que hay factores perjudiciales como «el cambio climático, ya que este puede afectar directamente a su medio y a las condiciones a las que están sometidos actualmente. También es probable que esta influencia negativa se vea reforzada por la acción humana que puede alterar significativamente su hábitat con incendios, talas forestales, apertura de pistas de esquí, sendas, caminos y carreteras, destrucción directa de sus lugares de insolación, parques eólicos o fotovoltaicos, turismo masivo, etc., situaciones que deberían tenerse en cuenta durante futuras evaluaciones de impacto ambiental, a fin de mantener y conservar las poblaciones de animales con estas anomalías cromáticas».




