viernes 7 octubre, 2022
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El subdelegado del Gobierno considera alcanzados los objetivos del Campus Rural del MITECO en la provincia de Soria

Desde la subdelegación del Gobierno se anima a Instituciones y Universidades a participar en futuras convocatorias del Programa.

El subdelegado del Gobierno, Miguel Latorre, ha conocido in situ el programa del Campus Rural en la Mancomunidad de Tierras Altas y en el Ayuntamiento de Valdelagua del Cerro, cuyos proyectos concluyen este mes. Miguel Latorre ha felicitado por su entusiasmo y eficaz trabajo a Gabriela Viracucha Castillo, arquitecta por la Universidad de Granada, y a Jacobo G. Peraje, Grado en Economía y Negocios Internacionales por la Universidad de Alcalá de Henares. “Los objetivos fundamentales marcados para este primer Campus Rural en Soria se han logrado”, ha afirmado tras intercambiar impresiones igualmente con los responsables de la citada Mancomunidad y el alcalde de Valdelagua del Cerro.

Más de 300 estudiantes universitarios están realizando prácticas formativas en entornos rurales este verano gracias a la primera edición de Campus Rural, una iniciativa impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), con el apoyo del Ministerio de Universidades y la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), que pretende reconectar a los jóvenes con el territorio y favorecer el papel de la universidad en la reactivación de las zonas rurales. Las 36 universidades públicas que se han adherido han podido implementar por primera vez este modelo de inmersión rural, que permite acercar talento a los pueblos en situación de vulnerabilidad territorial.

En concreto, Campus Rural posibilita a los estudiantes de Grado o Máster oficial de cualquier disciplina completar su formación con el desarrollo de prácticas académicas, curriculares y extracurriculares, en administraciones, organizaciones, empresas e instituciones de municipios de menos de 5.000 habitantes o núcleos rurales por debajo de ese umbral.

Las prácticas tienen una duración mínima de tres meses y máxima de  cinco meses  (en ambos casos sorianos, de tres meses),  y cuentan con una ayuda económica de 1.000 euros brutos mensuales por alumno, junto a la obligada cobertura de gastos derivados de la Seguridad Social.

Campus Rural, a su vez, permite fomentar  la conexión emocional de los alumnos con el territorio y el conocimiento del medio rural, rompiendo prejuicios y estereotipos y promoviendo la consideración del medio rural como lugar de oportunidades cualificadas de futuro. El beneficio es mutuo: las alumnas y alumnos podrán conocer y entender mejor su país, y los territorios despoblados recibirán una aportación de talento.

Uno de los requisitos del Campus Rural es que los estudiantes tienen que residir en el municipio donde realicen las prácticas o en su entorno a fin de tener la oportunidad de protagonizar una verdadera inmersión en el lugar de destino. “Es una experiencia laboral, pero también vital”, ha destacado Miguel Latorre. Y en esta primera convocatoria del Campus Rural los lugares de residencia de los dos estudiantes universitarios han sido La Ventosa de San Pedro y Valdelagua del Cerro.

Campus Rural en la Mancomunidad de Tierras Altas

Gabriela Viracucha Castillo, ecuatoriana y arquitecta por la Universidad de Granada, ha tenido ahora como “profesor” al arquitecto de la Mancomunidad de Tierras Altas durante este programa de prácticas del Campus rural.

En Villartoso, en la antigua casa de la maestra que se encuentra en estado casi ruinoso, ha aprendido mucho “al participar  en la revisión la estructura de la vivienda,  el proyecto arquitectónico y el diseño de las instalaciones para su rehabilitación”, indica Gabriela Viracucha.

Igualmente ha incrementado sus conocimientos prácticos al colaborar con el arquitecto de la Mancomunidad en el proyecto de rehabilitación de un almacén en Santa Cruz de Yanguas, actualmente en estado de ruina, con una superficie construida de 122 metros cuadrados, que se ampliará a dos plantas sobre rasante. Se trata de un antiguo almacén construido con muros de mampostería, estructuras de madera y en una sola planta, con parte de las cubiertas y de las fachadas derrumbadas.

En Vizmanos el proyecto en el que ha realizado también sus prácticas consiste en la  futura conversión de una construcción de finales del s. XIX o comienzos del s. XX en un Centro de coworking y viviendas. Esta casa conserva las fachadas de mampostería y la cubierta de madera en relativo buen estado de conservación. Se trata de un edificio que fue utilizado originariamente como vivienda y posteriormente como nave ganadera. En la planta baja estará el Centro de coworking y en las plantas superiores las viviendas, siendo la superficie construida de 371 metros cuadrados.

Así mismo, Gabriela Viracucha ha consolidado sus prácticas en el proyecto de ampliación de la segunda planta de la sede de la Mancomunidad de Tierras Altas, “que servirá para ampliar las oficinas administrativas y para mejorarla eficiencia energética pues se va a reemplazar la caldera existente, de gasoil, por una de biomasa”, según ha indicado.

Campus Rural en Valdelagua del Cerro

El joven madrileño Jacobo G. Peraje, Grado en Economía y Negocios Internacionales por la Universidad de Alcalá de Henares, explica que ha estado estado investigando y analizando la viabilidad de proyecto promovido por el Ayuntamiento de Valdelagua del Cerro, que es construir una fábrica de cerveza artesanal en la ermita del pueblo. “He analizado los pasos y requisitos legales, higiénicos y sanitarios,  a la vez que dejo un planning de los pasos que hay que hacer después de concluido mi contrato de prácticas”, señala.

Durante la visita, el alcalde de la localidad, Ruymán Domínguez, ha acompañado también al subdelegado del Gobierno hasta la ermita arruinada de San Roque y  San Sebastián, que es de mediados del s. XVIII, de una sola nave y cabecera plana, cuyo retablo barroco se encuentra en la parroquia.

Para Ruymán Domínguez, y tal como refleja en la web municipal, el proyecto “Cervezas de Valdelagua S.L”, es “una apuesta colaborativa que pretende aunar fuerzas contra la despoblación, en favor de la creación de empleo, la búsqueda de sinergias público-privadas y la restauración de la ermita de Los Santos, donde queremos producir una gran variedad de cervezas artesanales”. Cereal y lúpulo cultivados en el término municipal, tras procesos de malteado, secado, macerado y fermentación en manos expertas, se transformarán en cervezas artesanales de gran calidad.

En el proyecto de Estatutos se indica que Cervezas de Valdelagua S. “tiene como objeto social la elaboración de cervezas artesanas gestionada desde el término municipal, contribuyendo a la promoción y diversificación de la actividad económica de Valdelagua del Cerro, así como[1]-junto a otras iniciativas- a su paulatina repoblación y a la formación para el emprendimiento y el desarrollo profesional pluridisciplinar de jóvenes vinculados al municipio”.

Igualmente se aclara que las actividades que constituyen el objeto social “podrán ser desarrolladas por la Sociedad total o parcialmente de modo indirecto mediante la subcontratación de algunas actividades en tanto no sea posible realizarlas con suficiente eficiencia desde el municipio”.