Agentes medioambientales y celadores del Servicio Territorial de Medio Ambiente coordinan actuaciones para evitar, fundamentalmente en esta época, la caza ilegal de corzos
Agentes medioambientales y celadores de la Junta de Castilla y León en la provincia intensifican durante este periodo primaveral la vigilancia contra la caza furtiva, tanto en terrenos cinegéticos como en sus accesos: caminos rurales y pistas forestales. Estas prácticas ilícitas tienen en esta época una especial incidencia sobre el corzo macho, coincidiendo con la época hábil para su caza legal, que, para ambos sexos, en Castilla y León se extiende desde el 1 de abril hasta el primer domingo de agosto y desde el 1 de septiembre hasta el segundo domingo de octubre.
Estas actuaciones se enmarcan en las labores ordinarias de control y vigilancia que desarrolla el cuerpo de agentes medioambientales y celadores de Medio Ambiente, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la normativa cinegética, la seguridad en el ejercicio de la caza y la conservación de los recursos naturales.
La propia Ley de Caza de Castilla y León reconoce la importancia de la actividad cinegética desde el punto de vista cultural, económico, deportivo, turístico y social. Se trata de un recurso natural y económico de suma importancia para los ayuntamientos de nuestra provincia, que contribuye a fijar población, desarrollar el medio rural y mantener el equilibrio ecológico de las especies, por lo que el furtivismo supone, además de una práctica ilegal, un claro perjuicio para estos municipios.

Actuaciones recientes
Agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León destinados en comarca de Ágreda, en uso de las atribuciones que les confiere la Ley, han realizado recientemente diversas actuaciones de vigilancia y control en el marco de la temporada de caza del corzo macho, detectando varias infracciones relevantes en distintos acotados del territorio.
En un coto de la zona, los agentes han intervenido de manera reiterada a una misma persona desde el inicio de la temporada. Como resultado de estas actuaciones, se han decomisado dos monoculares térmicos y un trofeo de corzo. El citado ha sido denunciado en tres ocasiones distintas en el plazo de una semana, al detectarse conductas contrarias a la normativa vigente en materia de caza, tipificadas en la Ley 4/2021, de 1 de julio, de Caza y Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León, así como en su normativa de desarrollo.
Entre las infracciones observadas destaca el uso de medios prohibidos en la acción de caza, en particular dispositivos térmicos, constitutivo de infracción grave. También el incumplimiento de la obligación de activación y correcta utilización del sistema de precintado de piezas de caza mayor, conforme a lo dispuesto en la Orden MAV/258/2025, de 12 de marzo, y la Resolución de 27 de marzo de 2026, de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal, al no efectuar la grabación de la captura en el sistema telemático antes del traslado de la pieza o de sus partes, una conducta que tiene la consideración de infracción grave. Además, se considera que ha incumplido las condiciones de seguridad en la práctica cinegética, al efectuar disparos desde zona de seguridad y las referidas al transporte y manejo indebido de armas durante la acción de caza, en el marco de lo establecido en la normativa estatal aplicable.
En otro coto cercano, en la segunda quincena de este mes, los agentes medioambientales interceptaron un vehículo que circulaba por pistas forestales en un monte de Utilidad Pública. En su interior se encontraban varios ocupantes que hacían uso de un binocular térmico con convertidor de imagen.
Durante la inspección, se comprobó que uno de los ocupantes disponía de un precinto para corzo macho sin activar, en formato papel, acompañado únicamente de una imagen en su dispositivo móvil, lo que dificultaba su correcta cumplimentación en campo. Asimismo, se observó que el arma se encontraba cargada, fuera de su funda y dispuesta para su uso en el interior del vehículo, habiendo sido transportada por una zona de seguridad.
Los hechos descritos podrían ser constitutivos de diversas infracciones graves en materia de caza, entre ellas el incumplimiento del sistema de control telemático de capturas (precintado) en los términos establecidos en la Ley 4/2021 y su normativa de desarrollo anteriormente citada. Los agentes medioambientales procedieron al decomiso del dispositivo térmico y a la correspondiente formulación de denuncias.
En este sentido, se recuerda que la comisión de infracciones graves puede dar lugar a la imposición de: multas comprendidas entre 2.000,01 euros y 10.000,00 euros y retirada de la licencia de caza e inhabilitación para su obtención por un periodo de entre uno y tres años, en función de la gravedad de los hechos y de la posible reincidencia.
Los agentes y celadores de la Junta de Castilla y León realizan servicios de vigilancia y control cinegético durante todo el año, adoptando los operativos, jornadas y horarios a la época o modalidad cinegética practicada. En ocasiones estos operativos se realizan en colaboración con la Guardia Civil y otros agentes ambientales y guardas de caza.





