La producción de miera ascendió en Soria a 1,1 millones de kilogramos en la campaña 2020

         

Tras recuperar la actividad en el año 2011, el sector resinero en la provincia de Soria continúa consolidándose. En la campaña 2020 se han resinado un total de 482.392 pinos.  

La especie principal de resinación es el Pinus pinaster, llamado también pino negral o resinero, que ocupa en Soria una superficie de 74.672 hectáreas, según datos del Tercer Inventario Forestal Nacional, lo que supone el 18 % de la superficie forestal arbolada de la provincia (418.649 hectáreas). Desde el año 1993, con el Programa de Forestación de Tierras Agrarias, se han repoblado 2.491 hectáreas de esta especie en la provincia de Soria.

     

La obtención de mieras es un privilegio de algunas zonas concretas del planeta que por su clima y las especies que las pueblan hacen posible una producción natural, anual y renovable, compatible con la explotación maderera de las mismas masas forestales. El aprovechamiento de resinas de pino o mieras en la provincia de Soria, como producto natural, ecológico y renovable, ha aumentado considerablemente desde que se reiniciase esta actividad en el año 2011, con 66 toneladas, a las 1.000 toneladas aproximadas de las últimas cinco campañas, en las que se ha establecido la producción.

Es importante reseñar que este aprovechamiento ocupa a trabajadores locales que se sienten responsabilizados del cuidado de las masas forestales, lo que reduce los riesgos de incendio y contribuye a fijar población en nuestros pueblos. La cifra de resineros en la provincia se sitúa en unos ochenta, con la ventaja de que normalmente residen en zonas rurales debido a las características del trabajo a realizar.

Más de 1.000 toneladas de miera en 2020

A pesar de la ligera corrección en el número de pies totales resinados (de 530.481 en 2019, el año con mayor número de pinos resinados, a 482.392 en 2020), la producción se ha mantenido estable, en torno al millón de kilogramos, desde se superó esta cifra en 2017 (508.177 pinos), con un balance de 1.010.755 kilogramos. En 2019 se alcanzaron las 1.140 toneladas y en 2020 la producción ascendió a 1.100 toneladas.

La reducción de pinos de resinación respecto al anterior puede deberse a la bajada experimentada por los precios de la resina marcados por las empresas destiladoras, que se desconoce si será o no una cuestión coyuntural.

El mantenimiento en las cifras de producción (2,28 kilogramos por pino en 2020) puede explicarse por unas mejores condiciones meteorológicas y por la mayor experiencia de los resineros que permanecen en el sector. En todo caso, las cifras medias de producción tampoco reflejan el potencial del sector, dado que son el resultado de agregar los balances de cosecha de resineros a tiempo completo con los de otros que sólo se dedican a tiempo parcial a la actividad.

En cuanto a distribución geográfica, en la campaña 2020, como en todas las anteriores, se ha mantenido la concentración de la actividad en los Montes de Utilidad Pública (MUP). Los ingresos para los propietarios por la adjudicación de las matas han ascendido a 80.815 euros (0,167 euros/pino).

Por entidades propietarias, los pinos resinados han sido los siguientes: Mancomunidad de Soria y su Tierra (23.000), Entidad Local Menor de Cascajosa (5.000) y los ayuntamientos de Almazán (120.955), Bayubas de Abajo (7.000), Gormaz (5.000), Matamala de Almazán (61.730), Quintana Redonda (84.707), Quintanas de Gormaz (15.000), Tajueco (8.000), Tardelcuende (145.500) y Valdenebro (6.500).

Los ingresos brutos para los resineros se sitúan en torno al millón de euros. Más allá de estas cantidades, es importante destacar que se trata de un empleo muy arraigado al medio rural, y que además de los beneficios económicos supone también importantes efectos favorables sobre la conservación de nuestros montes, gracias a las labores de limpieza de sotobosque, tan relevantes para evitar incendios forestales.

Sostenibilidad económica y ambiental

En este proceso de consolidación del sector ha influido el apoyo económico que ofrecen a los municipios tanto la Diputación Provincial de Soria como los Fondos de Mejora de los Montes de Utilidad Pública de la provincia, gestionados por la Junta de Castilla y León, para la contratación de trabajadores durante los cuatro meses en los que no hay tareas en las labores de resinación, entre noviembre y febrero, con lo que estos pueden complementar su actividad de resineros con otro tipo de trabajo en los montes, consiguiendo cierta sostenibilidad económica al mantenerse ocupados durante todo el año.

Durante este periodo desempeñan fundamentalmente diversas tareas de silvicultura y limpieza, beneficiosas para disminuir el riesgo de incendios forestales en los montes y para mantener el elevado índice de biodiversidad presente en la provincia, cerrando el ciclo de sostenibilidad ambiental del sector.