Las buenas aportaciones de esta primavera impulsan la puesta en carga del embalse de Enciso

Los sucesivos episodios de lluvias registrados en la cuenca del Ebro desde el inicio del presente año hidrológico han dejado importantes incrementos en las reservas embalsadas, especialmente excepcionales en la margen derecha, con un efecto positivo en el proceso de puesta en carga o llenado en pruebas del embalse de Enciso (La Rioja) que hoy entra en la Fase 4 con un descenso parcial controlado.

     

Actualmente, el embalse de Enciso almacena 25 hm³ de agua (un 54,3% de su capacidad total, que es 46 hm³) y esta fase consiste en bajar de la cota 851 a la cota 835. Las buenas aportaciones, y en especial las de primavera, han permitido programar este primer descenso para hacerlo coincidir con el momento de mayor demanda de riego y así dar uso al recurso.

El vaciado parcial está fijado tras alcanzar la cota 851 y se prolongará durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre. En el descenso se mantendrá una velocidad baja y controlada para facilitar los correspondientes estudios de auscultación, según las normas técnicas de seguridad.

La puesta en carga es un proceso técnico complejo con el objetivo de comprobar el comportamiento de la presa y las laderas y a su conclusión el embalse pasa a la fase de explotación ordinaria como infraestructura.

Para Enciso se ha definido en 12 fases que incluyen dos descensos: este parcial, aproximadamente a mitad del proceso y otro total al finalizar.

Prácticamente desde el inicio del actual año hidrológico, las aportaciones por las lluvias han sido excepcionales, tanto en la margen derecha como en la izquierda, favoreciendo que se cumpla con el calendario previsto. Así, Enciso ha pasado de almacenar en octubre 7 hm³, frente a los 25 hm³ actuales.

También se han visto beneficiados los embalses riojanos de González Lacasa y Pajares, ambos con un volumen de agua almacenada superior al 90% de su volumen total.

Además, el pasado mes de marzo se vivió un episodio de lluvias muy intensas (DANA) en el que la presencia del embalse de Enciso minimizó las afecciones ya que sin esta infraestructura (en régimen natural) al caudal circulante se habrían sumado 19 m³/s, alcanzando el límite de la máxima crecida ordinaria.

Este proyecto responde a los principales ejes de acción de la CHE definidos para un Ebro Sostenible. El eje 5 es precisamente, garantizar los suministros a los usos esenciales, y en especial, mejorar la garantía de algunos regadíos de la cuenca, (finalizando las obras de regulación que hay actualmente en ejecución), así como la garantía de los abastecimientos urbanos.

Los otros cuatro ejes que también guían los objetivos de la gestión del Organismo, son la mejora del conocimiento, mejoras en la gestión, las acciones para el buen estado de las masas de agua y renovar la visión de la dinámica fluvial.