Las rutas del buñuelo y de los huesos de santo de los pasteleros artesanos de Soria se suman a la oferta cultural y de ocio del Puente de Todos los Santos

         

Estos dulces, típicos en las pastelerías españolas, cuentan en Soria con un hecho diferencial: la calidad de sus ingredientes, de kilómetro cero, que ayudan también a mantener el empleo en la provincia.

     

Los buñuelos y los huesos de santo son dos referencias culinarias históricas en
Soria que acompañaran estos días a vecinos y a visitantes completando desde el
punto de vista gastronómico la variada oferta de ocio y cultural organizada por
asociaciones y ayuntamientos de la provincia.


La pastelería es parte del patrimonio cultural inmaterial de una ciudad y así lo
destaca Celina Almarza Cid, al frente de la pastelería adnamantina que lleva su
apellido. “Intentamos dar nombre al pueblo a través de nuestros productos, ya
sean los tradicionales como los que hacemos en este puente como otros locales,
como las pastas del Zarrón”, confirma.

Como el resto de los artesanos de ASEC, Celina Almarza ayudar a mantener lo
tradicional. “Nuestros buñuelos son de crema sólo por eso”, asegura y reconoce
que “la cultura española siempre ha estado muy unida al dulce. La pastelería
artesana es muy importante en ella”.

Más de dos toneladas de buñuelos se reparten por los establecimientos
asociados a la Asociación Soriana de Empresarios de Confitería, Pastelería,
Bollería y Repostería (ASEC), que ofrecen un tapeo tan dulce como variado.


Al buñuelo clásico, los artesanos pasteleros suman estos días otros rellenos de
distintos sabores, desde la trufa, entre otros, que ofrece Mantequerías York,
hasta los de naranja y limón que elabora, entre otros, la Confitería Pastelería
Almarza de Almazán, pasando por los de yema de Yemas Gil o los de café de
Yemas González que completan los realizados con otros muchos sabores.

Hay mucha variedad de sabores por descubrir y con los que disfrutar la calidad
de la materia prima con la que se elaboran. Probarlos todos supone la realización
de rutas con entidad propia, protagonizadas por estos dos típicos productos.

Los buñuelos y huesos de santo, ‘primos hermanos’ en estas fechas, son típicos
en las pastelerías españolas, pero los de Soria cuentan con un hecho diferencial:
la mantequilla, los huevos, la nata y hasta la harina con la que se realizan son de
‘kilómetro cero’, más naturales y, en el caso de la excepcional mantequilla, con
Denominación de Origen, lo que la hace inigualable como ingrediente.

Los pasteleros artesanos de ASEC apuestan por los productos locales como
elemento diferenciador de las creaciones pasteleras y reposteras ofertadas en
otras provincias, pero también lo hacen porque esta apuesta favorece la venta y
la creación indirecta de puestos de trabajo.
Así lo explica el presidente de la Asociación, Luis Martínez Zamora, propietario de
Mantequerías York, que destaca la “excepcionalidad de nuestra materia prima
que aporta una buena parte de la exclusividad de nuestras creaciones”. El
empresario –que acaba de estrenar un nuevo obrador en la capital– aboga por la
utilización “de las materias primas de la tierra” para favorecer, además, el
mantenimiento de empleo.

Las previsiones de este puente de Todos los Santos, tradicionalmente bueno, son
optimistas al coincidir con el fin de semana y contar con una amplia oferta de ocio
y cultura que moverá a sorianos y visitantes, desde el Festival de las Ánimas de
la capital a la Noche de Brujas de Almazán o el Samaín de Garray.