Mañueco anuncia que la Junta duplicará la realización de test de antígenos semanales

     

El presidente autonómico compromete en su comparecencia en las Cortes de Castilla y León que “se multiplicarán por dos” para llegar hasta 40.000 en siete días

Reclama al Gobierno de España que “no puede estar ausente ni ponerse de perfil para socializar culpas o mancomunar responsabilidades” y reivindica que ejerza “las funciones de coordinación, supervisión y ordenación” que la Constitución le encomienda”

Subraya que la estrategia del Ejecutivo autonómico se basa en “proteger a las personas” y se sostiene sobre cuatro ejes: medidas de contención, refuerzo sanitario, protección social y refuerzo de la educación, y apoyo económico a los más perjudicados

El presidente Alfonso Fernández Mañueco, que hoy ha comparecido en las Cortes de Castilla y León a petición propia para explicar las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo autonómico para hacer frente a la pandemia, ha anunciado que, con el objetivo de frenar los contagios de esta segunda ola, la Junta de Castilla y León duplicará los test de antígenos de segunda generación. Con más de 20.000 pruebas de este tipo a la semana, ya es la cuarta comunidad de España que más realiza, con lo que el compromiso será superar las 40.000. “Será el primer test que se realice en atención primaria, atención continuada y urgencias hospitalarias”, ha explicado el presidente en el Parlamento regional.

     

Asimismo, Fernández Mañueco ha explicado que Castilla y León sigue en una  situación complicada debido a la fuerza de la pandemia en esta segunda ola, pero que se está afrontando con una mejor preparación, gracias al gran esfuerzo que se está realizando en el ámbito sanitario, y también con una mejor coordinación. En este punto, el presidente ha destacado que se podría haber mejorado esa coordinación si se hubiera contado con las herramientas jurídicas que se llevan pidiendo desde hace meses.

Así, ha recordado que la Junta de Castilla y León pidió con insistencia criterios comunes para dar respuesta a problemas comunes, así como una herramienta jurídica que fuera eficaz para afrontar la pandemia, a medio camino entre la normativa ordinaria actual, que está desfasada, y el estado de alarma. Finalmente, el Gobierno de España, optó por decretar el estado de alarma el 25 de octubre, aunque “lo hizo de manera precipitada y dando la responsabilidad a las comunidades autónomas cuando ya estábamos en un nivel de alerta de máximo riesgo”.

Así, ha afirmado que es poco comprensible atribuir a las Autonomías la responsabilidad casi exclusiva de afrontar la segunda ola de la pandemia, y que el Gobierno sólo actúe “a demanda” de las Comunidades, justificándose con la llamada “cogobernanza”. Por ello, ha pedido al Gobierno de España que asuma la función de liderazgo que la Constitución le encomienda, sobre todo ante una crisis de salud pública mundial. “El Gobierno de la Nación no puede estar ausente ni ponerse de perfil para socializar culpas o mancomunar responsabilidades. Como tampoco puede caer en el otro extremo, de querer acaparar todo el protagonismo”, algo que sucedió en los primeros meses de la pandemia.

No obstante, Fernández Mañueco ha asegurado que Castilla y León ha actuado siempre con lealtad y responsabilidad, aunque le hubiera gustado tener al Gobierno de España más cerca de las comunidades autónomas, en su competencia de coordinación en una pandemia que afecta a toda España y a todo el planeta.

“Cuando hemos trabajado todos juntos, con coordinación, todo ha funcionado mejor y todos, las personas, las familias, las empresas y el tejido social, han comprendido mejor los mensajes y las medidas”, ha afirmado. Como ejemplo, así ha ocurrido con el inicio del curso escolar, los rastreadores militares, la vigilancia de los cuarentenados, el control de las perimetraciones de municipios y de la Comunidad, el reparto de mascarillas, la desinfección de residencias y calles, los grupos de trabajo para la Navidad, las estaciones de esquí y para el calendario de vacunación de gripe o para preparar la vacunación covid…

Tras reconocer que también la Junta ha podido cometer errores, e insistir por ello al Gobierno que sería necesario cuanto antes una evaluación independiente, el presidente ha asegurado que las actuaciones de Castilla y León se han basado siempre en el  análisis de los datos, atendiendo las recomendaciones de los expertos, y con todas las herramientas que tenía a su alcance.

Así, el sistema sanitario de Castilla y León está respondiendo, aun con tensiones fuertes en algunos centros sanitarios, trabajando en red, gracias a los profesionales sanitarios y las medidas adoptadas. Y la tendencia de los últimos días es de bajada del número de contagios, de la incidencia acumulada y de la ocupación hospitalaria.

La estrategia de la Junta

Para llegar a este punto, la estrategia de la Junta, según ha explicado el presidente, se ha basado en un principio fundamental, como es la protección de las personas, y se ha desarrollado a través de cuatro grandes ejes: las medidas de contención social, como el toque de queda, cierre perimetral de la Comunidad, cierres de determinados establecimientos, límites de aforos y límite de reuniones a 6 personas; el refuerzo sanitario, con más personal y más medios; las medidas de protección social y refuerzo de la educación, para ayudar a los que más lo necesitan, a los más vulnerables, a los mayores, y para pasar la dura prueba del comienzo del curso escolar y universitario; y las medidas de apoyo económico, para facilitar la recuperación y apoyar a los sectores más perjudicados.

Todas estas actuaciones se han llevado a cabo apostando por la coordinación y la colaboración, con el Gobierno de España, con otras comunidades autónomas, con todas las Entidades Locales y con la Federación Regional de Municipios y Provincias; con diálogo, con los sectores económicos y sociales, en especial con los más afectados, firmando tres acuerdos en el Diálogo Social, y con los grupos parlamentarios, con los que se ha firmado un Pacto para la Recuperación.; y en tercer lugar, con transparencia, a través de comparecencias sobre la pandemia como la que se ha celebrado hoy mismo en las Cortes, o con una ingente cantidad de datos en la página web de la Junta de Castilla y León.

Sobre el primero de estos ejes, la adopción de medidas de contención, el presidente ha hecho balance de todas las actuaciones realizadas desde el inicio de la pandemia y también durante esta segunda ola.

En cuanto a los datos de la incidencia del virus, el presidente de la Junta ha destacado que a día de hoy, la tendencia es de bajada de la incidencia acumulada, de los contagios y de la presión hospitalaria en todas las provincias, pero ha insistido en la necesidad de mantener la guardia para evitar repuntes.

En incidencia acumulada, Castilla y León es la comunidad en la que más se ha reducido la incidencia acumulada a 7 días en la última semana, y también, en la que más ha bajado la de 14 días, tan solo superada por Murcia, según los datos del Ministerio. La media autonómica está por debajo de 550 y tres provincias, Ávila, Segovia y Salamanca, tienen menos incidencia que Madrid.

En contagios, el porcentaje de pruebas positivas en Covid se ha reducido casi a la mitad en los últimos 20 días, desde que se cerraron los bares, centros comerciales y gimnasios, y tras el toque de queda y el cierre perimetral, situándose en un 10% de positividad. En ocupación hospitalaria, la ocupación total de las UCI se ha reducido un 2% en las últimas tres semanas, hasta situarse en el 69%, con 300 camas ocupadas de más de 500.

En este punto, el presidente ha subrayado que la solución definitiva a la pandemia ha de venir de la mano de la ciencia, y que por ello Castilla y León va a participar en todas las decisiones finales sobre la estrategia de vacunación, para lo que ya se está preparando toda la logística necesaria.

Refuerzo del sistema sanitario

En la apuesta por reforzar el sistema público de salud, segundo de los grandes ejes, Fernández Mañueco, ha subrayado el esfuerzo de los profesionales sanitarios así como los principales datos de la apuesta de la Junta por mejorar sus condiciones de trabajo y de atención a los pacientes. Una prioridad que se ha puesto de manifiesto en el recién presentado proyecto de ley de presupuestos autonómicos, donde la dotación para sanidad alcanza ya el 7,5% del PIB.

Entre los datos que ponen de manifiesto el refuerzo del sistema sanitario, ha destacado el aumento a más de 500 del número de camas de críticos con las UCIs extendidas, lo que ha permitido atender el incremento sin colapsar el sistema; la existencia de más de 500 respiradores y de una reserva estratégica de material de protección para varios meses, así como la realización de más de 65.000 test a la semana, entre PCR y antígenos.

Además, Castilla y León dispone de 1.243 rastreadores, más del  doble de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud, y se han efectuado más de 11.100 contrataciones en el sistema sanitario desde marzo, lo que supone un incremento del 9% de la plantilla.

También ha explicado que la aprobación de un decreto de prestaciones de personal es un marco jurídico que no tiene efectos sin acuerdo con los representantes sindicales, y que la Junta de Castilla y León no hará nada que no esté negociado en la mesa sectorial de sanidad.

Respecto al fortalecimiento de los servicios sociales y el sistema educativo, el presidente ha destacado la adaptación de la Renta Garantizada de Ciudadanía, que en los primeros nueve meses del año ha tenido más de 26.000 beneficiarios, o la aprobación de un proyecto de ley para garantizar la plena compatibilidad entre esa renta y el ingreso mínimo vital.

También ha subrayado que las aulas confinadas hasta la fecha suponen en torno al 1% del total y ningún colegio ha cerrado, lo que pone de manifiesto que los protocolos de prevención están siendo eficaces.

Diálogo Social, político e institucional

Por último, el presidente ha destacado el gran esfuerzo de la Junta de Castilla y León por la recuperación económica, ámbito en el que se ha trabajado con un doble objetivo: minimizar el impacto económico y social de la pandemia y facilitar que la actividad económica se recupere tan pronto como la situación sanitaria mejore. “Queremos que nadie se quede atrás. Dando una atención especial a los colectivos que peor lo están pasando”.

Para ello, entre otras medidas se han firmado tres grandes acuerdos en el marco del Diálogo Social,  dos de ellos vinculados a la pandemia, con planes de choque en marzo y en noviembre destinados a amortiguar el impacto en la economía y el empleo, y con ayudas para las familias, los trabajadores, los autónomos y las pymes.

En este sentido, Fernández Mañueco ha vuelto a instar al Gobierno de España a que se implique con un plan de choque en el que cada Administración debería participar en función de su peso en el gasto público.

Por último, junto al Diálogo Social, también ha destacado la apuesta de la Junta de Castilla y León con el diálogo político, institucional y con la sociedad civil, algo que quedó demostrado con el Pacto para la Recuperación Económica, el Empleo y la Cohesión Social en Castilla y León, suscrito en junio con los principales grupos parlamentarios.