Más de 10 millones de la Junta para programas contra la drogodependencia e inserción laboral

         
  • La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades visita la Comunidad Terapéutica ‘Proyecto Hombre’ de Cáritas Diocesana de Zamora y agradece su labor a través de una red de recursos que la Junta apoya con 962.000 euros anuales
  • Más de 13.000 menores y jóvenes participaron el pasado año en las actividades de la Red de Prevención, 701 en Zamora, y 11.000 drogodependientes recibieron atención a través de la Red de Asistencia, de ellos casi 1.300 en la provincia zamorana
  • La Consejería reforzará el próximo año las actuaciones en torno a los trastornos por juego patológico, con especial atención a menores y personas vulnerables

9 de octubre de 2021

     

Castilla y León | Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades

La titular de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, ha destacado esta mañana en Zamora el compromiso del Gobierno de Mañueco en la lucha contra las drogodependencias en tres frentes –el de la prevención, el de la atención y el de la inserción social de las personas afectadas por estas adicciones–, y ha cifrado en 10,3 millones de euros el esfuerzo inversor que realizará su departamento este año en distintos programas para combatir los trastornos por el uso de drogas.

La consejera ha lanzado este mensaje durante su visita a la Comunidad Terapéutica ‘Proyecto Hombre’ de Cáritas Diocesana en la capital zamorana, donde ha reconocido la extraordinaria labor que realiza esta entidad, tanto de acogida a las personas con problemas de drogodependencia, como de acompañamiento en su transición hacia un nuevo estilo de vida “sin alcohol”, y de ayuda en su inserción social y laboral en la comunidad.

Cáritas presta una atención fundamental a las personas con drogodependencias en Zamora donde, además del centro residencial que hoy ha visitado la consejera –con una capacidad de 50 plazas–, dispone de un centro de asistencia ambulatoria (CAD); otro de rehabilitación de alcohólicos (también con medio centenar de plazas); un servicio de dispensación de metadona en Benavente, y un servicio de referencia de prevención y de prevención familiar indicada. La Junta apoyó el funcionamiento de esta completa red de recursos y servicios con 962.000 euros el pasado año.

VII Plan Regional sobre Drogas: trabajo a través de tres redes

Las políticas del Gobierno autonómico en materia de drogodependencias se reflejan en el VII Plan Regional sobre Drogas 2017-2021, cuyo trabajo se desarrolla a través de tres redes: la de planes sobre drogas, la de prevención familiar y la de asistencia.

La primera de ellas es fruto de la colaboración de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades con las grandes entidades locales, es decir, los 15 ayuntamientos de más de 20.000 habitantes y ocho diputaciones provinciales (a falta de la incorporación de la de Segovia, a la que se está prestando apoyo para la confección de un plan de drogas que le abra la puerta a la integración en esta red).

En Zamora, el Ayuntamiento de la capital y la institución provincial cuentan con sendos planes locales sobre drogas, que el departamento de Isabel Blanco contribuye a financiar con 224.519 euros con cargo al Acuerdo Marco de Servicios Sociales, unos fondos que se emplean en la ejecución de actuaciones preventivas en materia de drogas y de adicciones sin sustancia.

La segunda herramienta de trabajo colaborativo es la Red de Prevención Familiar, que realiza su función de la mano con las entidades del Tercer Sector Social y de las corporaciones locales. Está integrada por diez servicios de prevención familiar indicada para la intervención precoz con las familias y los menores en situación de mayor riesgo de sufrir problemas con las drogas. Estas actuaciones se completan con los programas de prevención en centros educativos y en el ámbito extraescolar.

Un total de 13.156 menores y jóvenes participaron el pasado año de forma telemática en estos programas de prevención y de disminución de los riesgos asociados al consumo de drogas, principalmente de bebidas alcohólicas. Esta cifra, contabilizada en el año de la pandemia, es algo menor de la que suele registrarse en un año ordinario, cuando el número de usuarios ronda los 19.300. En Zamora, el número de participantes en estos programas en 2020 fue de 701 (frente a los 820 de un año cualquiera).

La tercera y última red de trabajo es la de Asistencia al Drogodependiente, donde la Junta realiza un trabajo conjunto con las entidades del Tercer Sector Social. Se trata de una red diversificada, de calidad, profesionalizada –en ella trabajan más de 400 profesionales– y accesible para los usuarios, sin listas de espera.

En la actualidad, cuenta con 80 centros y servicios específicos para drogodependientes, de los cuales 69 son gestionados por entidades del Tercer Sector con financiación de la Gerencia de Servicios Sociales. En concreto, la provincia de Zamora dispone de ocho centros o servicios específicos de asistencia a drogodependientes: la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados, de ARZA; el CAD, la Comunidad Terapéutica y el Centro Residencial para la Rehabilitación de Alcohólicos, de Cáritas; el Programa del tratamiento del tabaquismo, de la AECC; una Unidad de Tratamiento Ambulatorio del Alcoholismo (UTA) y dos unidades/consultas de tabaquismo, todas ellas de Sacyl.

En 2020, a pesar de la pandemia, más de 11.000 drogodependientes (alcohólicos y personas dependientes de las drogas ilegales) fueron atendidos por esta red, algo menos que en un año ordinario (cuando han sido alrededor de 12.650). En Zamora atendieron a casi 1.300 personas, una cifra similar a la de un ejercicio normal.

Adicciones sin sustancia

Otra de las líneas de actuación de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades son las llamadas adicciones sin sustancia, como el juego patológico y las adicciones a las tecnologías, por sus consecuencias perjudiciales, fundamentalmente, entre la población joven y entre las personas más vulnerables (con otras adicciones), que además se han visto agravadas por el confinamiento.

Los programas en este ámbito se llevan a cabo a través del Plan de Acción Coordinada 2019-2021, junto a las Consejerías de Sanidad y de Educación. En el ámbito de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, el trabajo se centra en la inclusión de sesiones específicas sobre adicciones sin sustancia dentro de los programas de prevención familiar y extraescolar del consumo de drogas y de fortalecimiento familiar ‘Construyendo mi futuro’ y ‘Educar en familia’; en la impartición de formación especializada a los profesionales; y en el apoyo a las asociaciones de jugadores patológicos y a otras entidades del Tercer Sector para sus labores asistenciales.

En este contexto, Isabel Blanco ha recordado que este año se ha creado una línea específica de financiación a través del Acuerdo Marco de Servicios Sociales, dotada con 100.000 euros y dirigida a las corporaciones locales, para financiar la realización de programas de sensibilización, información y prevención de comportamientos de riesgo relacionados con las adicciones sin sustancia.

Además, la consejera ha anunciado que el próximo año se va a renovar y reforzar el Plan de Acción Coordinada para incluir a la Consejería de la Presidencia, competente en la regulación legislativa del juego y las apuestas en Castilla y León, prestando una especial atención a los menores de edad y a las personas más vulnerables que ya presentan conductas compulsivas ante el juego y las apuestas.

Junto a esto, la idea es incluir en el nuevo plan otras actuaciones de prevención del juego patológico en el ámbito laboral y de ayuda terapéutica a los trabajadores que padecen este trastorno adictivo.

Coordinación con las entidades locales y del Tercer Sector

La consejera ha explicado que las políticas del Ejecutivo autonómico en el ámbito de las drogodependencias están basadas en la coordinación y cooperación con las diferentes administraciones implicadas (estatal y local) y, sobre todo, con las entidades del Tercer Sector que, como Cáritas Zamora, realizan una labor encomiable.

“Entre todos estamos construyendo un modelo de prevención y una red de asistencia a drogodependientes para llevar a cabo una atención integral, que incluye también su integración social-laboral”, ha indicado Isabel Blanco, para precisar a continuación que el pasado año 818 drogodependientes participaron en diversas modalidades de formación prelaboral y profesional ocupacional, que dieron lugar a 59 contrataciones.

“Nuestro objetivo es siempre afrontar los nuevos retos en materia de adicciones que van surgiendo, dar respuesta a las nuevas y más complejas necesidades y llegar a más personas, especialmente a las que se encuentran en una situación más vulnerable, así como concienciar a la sociedad de los riesgos del alcohol, las drogas o la adicción al juego para evitar caer en estas adicciones”, ha añadido.

Resultados de la Encuesta ESTUDES

Los últimos datos de la Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España, ESTUDES, previos a la pandemia, revelan los siguientes resultados.

ALCOHOL. En la población general, desciende el consumo de alcohol, aunque el consumo es superior a la media nacional, y aumentan significativamente los ‘atracones’. Entre los estudiantes de 14 a 18 años, siguen descendiendo las ‘borracheras’, hasta el punto de que los ‘atracones’ de alcohol se sitúan en los niveles más bajos de la serie desde 2012. Además, el 18,1 % de los estudiantes nunca ha consumido alcohol y el 44,4 % nunca se ha emborrachado.

Pese a esto, el consumo de alcohol en los estudiantes de 14 a 18 años de Castilla y León se mantiene en niveles elevados. El 33,5 % ha consumido bebidas alcohólicas en ‘atracón’ en los últimos 30 días y un 25,1 % se ha emborrachado.

TABACO. En la población general, el consumo diario de tabaco también desciende y se sitúa en el 29,7 %, por debajo de la media nacional. En la población de estudiantes de 14 a 18 años, Castilla y León es la segunda autonomía con la prevalencia más baja de fumadores diarios de la serie (10,7 %) desde que se inició esta encuesta. en 1994. No han fumado nunca tabaco el 59,8 % de los estudiantes de la Comunidad.

CANNABIS. En la población de estudiantes de 14 a 18 años, es con mucha diferencia, la droga ilegal más consumida. Actualmente su consumo está descendiendo, aunque un 31,1 % ha consumido cannabis alguna vez en la vida; un 25,7 % lo ha hecho en los últimos 12 meses, y un 17,1 %, en los últimos 30 días.

A pesar de que el número de consumidores es menor, los que consumen de modo problemático lo hacen en mayor medida. Así, los consumidores problemáticos entre los usuarios en el último año se han incrementado considerablemente, pasando del 8,4 % en 2017 al 14,2 % en 2019.

OTRAS DROGAS. En la población general, el consumo habitual (en los últimos 30 días) de drogas como cocaína, heroína, anfetaminas, alucinógenos, éxtasis e inhalables volátiles se mantiene por debajo del 1 % y, por lo general, en niveles inferiores a la media nacional. También el consumo de hipnosedantes sin receta (incluyendo los somníferos y los relajantes) se mantiene estable en niveles bajos, con cifras inferiores al 1 %. En la población de estudiantes de 14 a 18 años, drogas como la cocaína, anfetaminas, éxtasis, alucinógenos, sustancias volátiles y heroína son muy minoritarias. El consumo de tranquilizantes sin receta médica ha disminuido en los estudiantes de la Comunidad.

Las adicciones también se han visto afectadas por las restricciones a la movilidad y las limitaciones al ocio impuestas por la pandemia. Así, se redujo el consumo recreativo de sustancias como el alcohol (incluidas borracheras), tabaco, cannabis, cocaína y el juego de dinero presencial. Por el contrario, el juego de dinero ‘online’ durante la pandemia se mantuvo estable en el conjunto de la población y aumentó en las mujeres y en los menores de 25 años.

La tensión psicológica ocasionada por la pandemia y sus consecuencias en la salud y economía de las personas parece que ha tenido reflejo en un aumento del consumo de hipnosedantes sin receta médica.