Los pasados 4, 5 y 6 de septiembre 75 Seat 600 de todas las versiones y variantes del modelo, incluidos tres Seat 800 (Seat 600 de cuatro puertas), tres unidades de la singular furgoneta 600 Formichetta, y una Siata (un pequeño microbús fabricado sobre el chasis y la mecánica de un Seat 600) recorrieron las carreteras y paisajes de nuestra provincia por cuarto año consecutivo, siguiendo alguna de las rutas recogidas en el libro “Soria en Seiscientos” escrito por el soriano Javier Martínez Romera.
Además de Soria y provincia, los participantes viajaron desde lugares tan dispares como, Barcelona, Gerona, Cartagena, Totana, Alhama de Murcia, Albacete, Palencia, Santiago de Compostela, León, Navarra, Guipúzcoa, Vizcaya, Madrid, Molina de Aragón, Cantabria, La Rioja, Navarra, Zaragoza y Valladolid.
Las actividades comenzaron con música, en la tarde del viernes, con el concierto de “Los Pizarros” en la plaza Mariano Granados. El grupo llegó a la plaza a bordo de dos Seat 600 y , de inmediato, se pusieron a deleitar a los asistentes durante casi dos horas con los grandes éxitos de los años sesenta. Al término del concierto, los participantes se retiraron a la cena, centrada en productos sorianos.
El sábado por la mañana conductores y ocupantes acudieron puntuales a la cita en la exposición en la plaza Mayor de Soria, repleta de Seat 600, y atendieron las preguntas y curiosidades de los medios de comunicación y el mucho público que se acercó a ver los coches.
La salida se produjo a la hora prevista y la comitiva de veteranos Seat discurrió por Quintana Redonda, Fuentepinilla y su muralla y Quintanas de Gormaz y sus fantásticas escuelas hasta llegar a Gormaz, donde el alcalde, Pablo Villar Palomar, recibió a los participantes y ayudo en la labor de aparcamiento de la comitiva. Tras la visita a la fortaleza califal, los 600 pusieron rumbo a El Burgo de Osma, donde se llevó a cabo la comida y se dio salida a la etapa de tarde que, entre pinares, discurrió por Valdemaluque, Valdeavellano de Ucero, Fuentecantales, Cubillos, Cubilla y Muriel Viejo para regresar después a Soria, con un total de 175 kilómetros recorridos.
La cena y entrega de trofeos y recuerdos se llevó a cabo en el transcurso de una cena con proyección en el restaurante Cine Rex. La entusiasta colaboración de sus gerentes y personal permitió, incluso, que un impecable Seat 600 N recibiese a los comensales dentro de la propia sala, lo que causó sorpresa y admiración de participantes y clientes, además, de alguna situación divertida durante su aparcamiento.
Resultaron galardonados con el premio al Seat 600 más Lejano, Álvaro Marín García, venido desde Totana (Murcia) con un Seat 600 E, y Francisco Javier Martínez Contreras, desde Cartagena con otro 600 E. El Premio a la Mejor Restauración fue para Ignacio y Álvaro de Ros con un impresionante Seat 600 N, matrícula B-309.143. También recibieron trofeo: al coche más llamativo, el Seat 800 microtaxi de Bilbao de Alberto Senarriaga Rodríguez, venido desde Baracaldo, el 600 participante más antiguo, el 600 N de 1961 de José Gateu Ballesté, de Irún, que desbanco por poca diferencia al del soriano Félix Pinilla, y el conductor más joven, con el carné casi recién estrenado, Martí Aguilar Salas, miembro del club que más participantes aportó a la concentración el de Clásicos de Montcada y Reixac de Barcelona, nada menos que con dieciocho Seat 600.
El domingo, tras la exposición en la plaza Mayor, la comitiva enfiló hacia Calatañazor, donde las facilidades dadas por su alcalde, Alfredo Pérez Fernández, permitieron el aparcamiento del nutrido grupo de coches y la visita por los muchos atractivos históricos y paisajísticos de la localidad, que encandiló a los foráneos. La ruta prosiguió por Nódalo, La Revilla de Calatañazor y Quintana Redonda, hasta llegar totalizar los 85 kilómetros previstos al llegar al Cámping Fuente de la Teja, donde se celebró la suculenta comida de clausura, en algún caso rematada por un chapuzón en la piscina de aquellos que volvían a sus lugares de origen más lejanos el lunes por la mañana.




