OCU Castilla y León advierte del incremento de los casos de phishing y vishing sobre usuarios financieros

         

Está detectando fraudes sufridos por los consumidores castellanoleoneses, mediante cargos de hasta 6.000 euros de la cuenta corriente.

OCU denuncia que algunas entidades financieras están tratando de eludir su responsabilidad y anima a los afectados a reclamar al Servicio de Atención al cliente.

Recomienda a los usuarios extremar la precaución ante cualquier llamada, mensaje o correo sospechoso, y bajo ningún pretexto aportar códigos de verificación o información sensible, incluso aunque parezca que provienen de la propia entidad.

La Delegación de Castilla y León de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) viene detectando un creciente número de casos de phishing y vishing (phishing por voz), un habitual fraude on line que utiliza una web falsa, similar a la de la entidad financiera del usuario, para solicitarle los datos personales y bancarios con el objetivo de sustraer dinero de su cuenta. En algún caso la cantidad sustraída rondó los 6.000 euros.

     

OCU denuncia además la respuesta de las entidades financieras al phishing, denegando casi de forma sistemática las reclamaciones de sus usuarios, alegando que se trata de una operación autorizada por el consumidor. En algún caso, incluso alegan que se ha remitido a los clientes circulares (sin acreditar) informando de dichos riesgos. Ante la negativa OCU recomienda que además de la denuncia policial, se interponga reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de su entidad, aportando con detalle los hechos que acreditan que se trata de una operación no autorizada, así como su actuación se ha ajustado a una conducta diligente nada más conocer el engaño. Si insisten en la negativa, el usuario puede y debe acudir a la vía judicial.

OCU facilita una serie de consejos para evitar que pueda caer en este tipo de fraude, cada vez más habitual:

1.- Desconfiar de llamadas, mensajes y correos no solicitados, o con usuarios desconocidos. La mejor opción es borrarlos, y no contestarlos, ni acceder a los archivos o enlaces que acompañan.

2.- Precaución también con los mensajes de contactos conocidos con enlaces o   ficheros que hay que abrir. Incluso se ha detectado que utilizan números telefónicos que aparentan ser los de la propia entidad financiera.

3.- No facilitar datos personales nunca, aunque sea renunciando a premios y sorteos (un gancho habitual), o se trate de presuntos problemas urgentes que requieren nuestra colaboración.

4.- Tampoco facilitar los códigos de verificación o confirmación de la operación que se suelen recibir por SMS en nuestro teléfono asociado.

5.- Actualizar el sistema operativo e instalar un antivirus en los dispositivos electrónicos; los hay gratuitos.

Si se ha caído en la trampa, OCU aconseja denunciarlo a la policía y ponerse en contacto con la entidad bancaria a la mayor brevedad, informando por escrito de lo sucedido para que puedan bloquear la tarjeta y las cuentas bancarias, así como proteger los saldos bancarios y tomar las medidas oportunas.