Durante las pasadas fiestas patronales de Soria en honor a San Saturio, agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la Sección de Consumo de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, llevaron a cabo una inspección conjunta de los puestos de venta ambulante que durante las festividades se instalan en el paseo del Espolón de la capital soriana, con el objetivo de comprobar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de seguridad de los productos, especialmente de aquellos destinados a los niños.
Como resultado se retiraron del mercado numerosos juguetes que constituían un riesgo para los menores.
Durante la actuación se procedió a revisar diferentes juguetes y artículos infantiles puestos a la venta, detectándose productos que presentaban características susceptibles de suponer un riesgo para la seguridad de los menores.
Como consecuencia de la inspección, se logró la retirada de numerosos juguetes potencialmente peligrosos, evitando de este modo que terminaran en manos de los niños.
La actuación forma parte de las labores de vigilancia y control destinadas a garantizar que los productos comercializados cumplen los requisitos de seguridad establecidos por la normativa y a proteger los derechos de los consumidores.
Desde la Sección de Consumo de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria y la Policía Nacional se recuerda la importancia de que los consumidores comprueben antes de adquirir un juguete que dispone del marcado CE, que incluye las advertencias y recomendaciones de seguridad correspondientes y que resulta adecuado para la edad del menor.
Asimismo, se recomienda prestar especial atención a juguetes que presenten piezas pequeñas susceptibles de desprenderse, bordes o elementos que puedan causar lesiones, componentes accesibles o cualquier otra característica que pueda comprometer la seguridad de los niños.
La colaboración entre la Policía Nacional y la Sección de Consumo de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria permite reforzar la vigilancia sobre los productos puestos a disposición de los consumidores y contribuye a garantizar unas condiciones de venta seguras, especialmente en aquellos artículos destinados a los colectivos más vulnerables.




