Samaín, así recuerda Garray a los que ya han partido

El 31 de octubre era una fecha mágica para los numantinos: finalizaba el verano, las cosechas y los guerreros volvían a casa de lejanas batallas. Se descubría qué soldados habían muerto en combate, y se rendía homenaje a los difuntos. Era la fiesta del Samaín. Una tradición de fuego y misterio que, aunque en este 2020 no hemos podido disfrutar, merece la pena recordar