La muestra de la Asociación Cultural Celtibérica Tierraquemada reúne materiales audiovisuales, paneles, maniquíes y figuras para acercar al público el enfrentamiento entre las culturas romana y celtibérica y profundizar en un episodio clave de la historia de Numancia.
El Fielato acoge la exposición “La Vulcanalia: el comienzo de las Guerras Celtibéricas”, de la Asociación Cultural Celtibérica Tierraquemada, una muestra que reúne materiales audiovisuales, paneles informativos, maniquíes y figuras para representar la cultura celtibérica y el ejército de la República de Roma en el siglo II antes de nuestra era.
El conjunto plantea una reflexión sobre las consecuencias de las Guerras Celtibéricas en la historia de la Península Ibérica y su repercusión en el imaginario colectivo del presente a través del mito y la leyenda de la ciudad de Numancia.
Las Guerras Celtibéricas se prolongaron durante veinte años, hasta la caída de Numancia en el año 133 antes de nuestra era, y enfrentaron a dos culturas diferentes: la romana y la celtibérica.
La exposición muestra la cultura militar de la República de Roma en el siglo II antes de nuestra era, en el contexto de su expansión por el Mediterráneo occidental hacia el interior de la Península Ibérica, así como su choque y relación con la cultura del pueblo celtíbero de Hispania. La cultura celtibérica se presenta, por su parte, a través de su sociedad civil, su forma de organización política y militar y sus creencias y rituales.
La Vulcanalia y la derrota de Roma
El 23 de agosto se celebraba en Roma la fiesta de la Vulcanalia. Ese día, en el año 153 antes de Cristo, las tropas de segedenses y numantinos, ambos pueblos celtibéricos, derrotaron a las legiones de la República de Roma comandadas por el cónsul Nobilior.
Nobilior había sido enviado para consolidar el acceso desde el valle del Ebro al valle del Duero a través del dominio del valle del Jalón y de la ciudad de Segeda.
La derrota supuso para Roma un freno en su expansión desde la cuenca mediterránea hacia el interior de la Península Ibérica. Además, el Senado romano declaró aquella fecha como nefasta, de manera que ningún ejército romano podría entrar en combate ese día por decisión propia.
Este episodio significó también un cambio en el calendario sobre el comienzo de las magistraturas militares romanas, que se adelantó desde los idus de marzo a los inicios de enero.
Horarios del CRV
Del 1 al 13 de septiembre
- De martes a domingo: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas.
Resto de septiembre y octubre
- Viernes: de 16.00 a 19.00 horas.
- Sábados: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas.
- Domingos: de 10.00 a 14.00 horas.
Noviembre y diciembre
- Viernes: de 16.00 a 19.00 horas.
- Sábados: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas.
- Domingos: de 10.00 a 14.00 horas.
Días de apertura especial
- 11 de octubre: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas.
- 12 de octubre: de 10.00 a 14.00 horas.
- 1 de noviembre: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas.
- 2 de noviembre: de 10.00 a 14.00 horas.
- 6 de diciembre: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas.
- 7 de diciembre: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas.
- 8 de diciembre: de 10.00 a 14.00 horas.
- 25 de diciembre: cerrado.




