martes 24 mayo, 2022
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Almazán lamenta el fallecimiento de Andrea García, adnamantina que emprendió en el mediterráneo

Andrea García, de Juan y Andrea, fue una de las primeras emprendedoras de Formentera

Ha fallecido víctima del coronavirus Andrea García, quien creara en 1971 en Formentera, junto a su marido, el restaurante Juan y Andrea, premio de la Cámara de Comercio pitiusa. Nacida en Almazán en 1941, la hostelera ha sido desgraciadamente, la primera víctima mortal de coronavirus en Formentera.

En la cuenta de Facebook del citado restaurante, la familia da a conocer que «Andrea ha muerto tras una larga enfermedad, contagiada, al final, por el virus Covid-19, que jamás nos arrebatará su sueño».

Y el sueño de Andrea fue crear, junto a su marido Juan Bonet, un modesto chiringuito bajo las palmeras a principio de los años setenta que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los establecimientos, de proyección internacional, más reconocido de la playa de Ses Illetes, en el Parque Natural de ses Salines.

La presidenta del Consell de Formentera, Alejandra Ferrer, en nombre de todo el pueblo de la isla, ha traslado a través de su cuenta de Twitter «el más sentido pésame a la familia y amigos de Andrea», a toda una referencia en la isla.

Juan Bonet, pescador formenterense, y Andrea García, decidieron establecerse juntos en Formentera y abrir un pequeño chiringuito de playa en 1971.

En aquellos años ses Illetes no era un destino turístico como lo es en la actualidad, no existía el Parque Natural de ses Salines, apenas había infraestructuras. Allí servían tres platos del día que variaban en función de lo que pescaba Juan y desde entonces empezaron a crecer. Pero poco a poco, el chiringuito fue aumentando su clientela ibicenca que llegaba a la zona en barco, entonces casi un desierto bañado por el mar.

Andrea fue una de tantas adnamantinas que emigró de su tierra natal en busca de un futuro mejor, como tantos jóvenes de aquellas generaciones y optó por Barcelona. Allí conoció a Juan, que trabajaba entonces de marinero, «y se enamoraron perdidamente», rememora su hijo Jorge, que se encuentra confinado en Ibiza. Sus dos hermanos se encuentran en la misma situación, pero en Roma y Panamá, buscando una solución para regresar cuanto antes.

La pareja se trasladó a Formentera y estuvo durante 14 años cuidando de la finca de s’Espalmador hasta que un día Andrea propuso a Juan montar el chiringuito que lleva el nombre de ambos. Casi sin quererlo Andrea se convirtió en una de las primeras mujeres emprendedoras de Formentera, cuando la presencia femenina en el sector empresarial no era muy habitual.

En palabras de Jesús Cedazo, alcalde de Almazán, «no tuve el placer de conocerla, pero sé que abrió la puerta a muchos sorianos y por lo que me trasladan desde las islas, llevó el nombre de Almazán con orgullo, mujer de carácter, como tantas mujeres de esta tierra; duro, luchador y con gran sentido de la familia, como bien recordaba su hijo Jorge Bonet al Diario de Ibiza».

El esfuerzo y la dedicación que durante años ha puesto esta familia en su local fue recompensado, en 2016, con el Premio Posidonia a la Excelencia Empresarial que otorga la Cámara de Comercio de Ibiza y Formentera.

El galardón reconoció la trayectoria de este establecimiento, «que empezó en el año 1971 como un quiosco de playa en ses Illetes y ha llegado a ser un referente gastronómico y social de nivel internacional, difundiendo el nombre de la isla por el mundo como modelo de calidad en un espacio único».