La Residencia El Palacio de Vinuesa celebró ayer el cumpleaños de uno de sus usuarios más longevos, Juan José Gómez Vergara. Nacido en Madrid, pero con su vida profundamente arraigada a Molinos de Duero y a la zona de Pinares, en su 100 cumpleaños pudo celebrar de la mano de sus familiares y amigos un día único y muy especial.
La Diputación de Soria también quiso estar presente en esta celebración. El diputado de la zona, Juan Ramón Soria, se acercó hasta la residencia para acompañar a Juan José en esta fecha tan señalada y rendirle un homenaje en nombre de la institución. Durante el encuentro le hizo entrega de una placa conmemorativa por sus 100 años, además del acta de su nacimiento, como recuerdo de un siglo de vida.
La celebración reunió a sus seres queridos en torno a una persona que, a sus cien años, continúa siendo descrita por su familia como «un hombre afable, cercano, dispuesto y cariñoso«. Una jornada para compartir recuerdos y reconocer toda una trayectoria vital que une Madrid y Soria.
La vida de Juan José Gómez Vergara
Juan José Gómez Vergara nació en Madrid el 27 de agosto de 1926. A lo largo de sus cien años, la capital y Molinos de Duero han sido los dos lugares que más han marcado su historia personal y familiar. De Madrid conserva recuerdos especialmente precisos de su infancia. Entre ellos, la calle Mesón de Paredes, donde nació y vivió durante sus primeros años. Una memoria que mantiene viva a pesar del paso del tiempo y que le permite recordar con detalle aquella etapa de su vida.
Fue precisamente en Madrid donde conoció a Basilia, natural de Molinos de Duero, que se había trasladado a la capital para trabajar. Ambos se conocieron en un baile celebrado en el Barrio de Salamanca y aquel encuentro fue el comienzo de una vida juntos. Tras casarse, establecieron su hogar en Madrid, en el barrio de Chamberí, concretamente en la calle Caracas, número 8. Allí formaron su familia y tuvieron a sus tres hijos, Juanjo, Aurora y Ramiro.
Durante 41 años trabajó como taxista, una profesión que le permitió conocer a fondo las calles de Madrid y que desempeñó durante más de cuatro décadas. Una trayectoria profesional que su familia recuerda con orgullo y que dejó incluso una anécdota que todavía hoy destaca su hijo: «Juan José nunca tuvo un golpe con el coche».
Su familia fue creciendo con los años. A sus tres hijos se sumaron cuatro nietos y dos biznietos, que hoy continúan siendo una parte fundamental de su vida. En el año 2000, Juan José y Basilia decidieron trasladarse a Molinos de Duero, el pueblo de origen de ella. Después de toda una vida en Madrid, ambos comenzaron allí una nueva etapa, más tranquila y ligada al entorno rural y a la comarca de Pinares.
Molinos de Duero se convirtió también para Juan José en un lugar esencial de su historia. Aunque había nacido y desarrollado buena parte de su vida en Madrid, el pueblo terminó formando parte de sus propias raíces y de sus recuerdos.
Hace aproximadamente dos años, Juan José se trasladó a la Residencia El Palacio de Vinuesa, donde reside actualmente. Allí continúa acompañado por sus familiares y por quienes forman parte de su día a día. Hace seis años perdió a Basilia, su compañera de vida, pero el cariño de sus hijos, nietos y biznietos continúa muy presente. Son ellos quienes mantienen vivo el vínculo familiar y quienes ayer quisieron acompañarle en la celebración de su centenario.





