Agentes y celadores del Servicio Territorial de Medio Ambiente coordinan actuaciones para vigilar el cumplimiento de la normativa en los distintos tipos de tramos de pesca
Agentes medioambientales y celadores medioambientales de la Junta de Castilla y León tienen encomendadas, entre otras, las funciones de vigilancia de la pesca, y realizan de forma ordinaria servicios de control para comprobar que los pescadores tienen la licencia de pesca en vigor y que cumplan con las condiciones establecidas en cada tramo de pesca, como por ejemplo los permisos en cotos, los pases de control en AREC (Aguas en Régimen Especial Controlado), así como en tramos libres sin muerte y en vedados, respetando especies y tallas permitidas.
Lo habitual en esta práctica es que los pescadores cumplan con la normativa, pero excepcionalmente hay personas que vulneran la ley generando un perjuicio a la pesca y un agravio para el resto de los pescadores que sí son respetuosos con el medio y la fauna piscícola.
En este mes de mayo, en el AREC de Tardajos, en el río Duero, los agentes medioambientales de la Comarca de Gómara observaron cómo dos personas iban pescando con cucharillas con tres anzuelos, arte prohibida en este tipo de tramos, en los que únicamente se permiten anzuelos simples con arponcillo o sin ello, en función del día y del Plan de Gestión de este AREC. Los denunciados habían capturado una trucha, ejemplar que al haber sido obtenido con artes de pesca prohibidas fue decomisado, juntos con las cañas utilizadas.
La Ley 9/2013, de 3 de diciembre, de Pesca de Castilla y León, que regula, protege y fomenta el ejercicio de la pesca y el aprovechamiento ordenado de los recursos piscícolas en la Comunidad, tipifica estos hechos como infracciones graves, reflejando la importancia de preservar las poblaciones piscícolas y garantizar el cumplimiento de la normativa. Este tipo de infracciones pueden ser sancionadas con multas de entre 2.000,01 y 10.000 euros, además de otras medidas accesorias previstas legalmente, como el decomiso de las capturas y de los medios empleados o la posible suspensión de la licencia de pesca.
Asimismo, la citada ley declara a la trucha común (Salmo trutta) como Especie de Interés Preferente, reconociendo expresamente su relevancia ecológica, deportiva y ambiental. En coherencia con ello, se mantiene la prohibición de su comercialización, medida que ha contribuido positivamente a la conservación de la especie.
Durante los años 2024 y 2025, el Servicio Territorial de Medio Ambiente ha continuado desarrollando labores de vigilancia y control en materia de pesca, lo que ha dado lugar a la tramitación de distintos expedientes sancionadores por infracciones a la normativa vigente.
En concreto, en los últimos dos años se tramitaron un total de diecinueve expedientes sancionadores, con un importe global de sanciones de 19.820,65 euros, como resultado de las actuaciones de vigilancia y control desarrolladas por Agentes Medioambientales y Celadores Medioambientales de la Junta de Castilla y León para garantizar el cumplimiento de la normativa y la protección de los recursos piscícolas.
Desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente se recuerda la importancia de conocer previamente la normativa de pesca y, especialmente, las condiciones particulares de cada tramo en el que se pretenda ejercer la actividad, con el fin de evitar incumplimientos y favorecer una práctica responsable y sostenible.
La Junta de Castilla y León pone a disposición de los pescadores información divulgativa actualizada sobre normativa, permisos y regulación de tramos en la Web de pesca de Castilla y León Asimismo, puede consultarse un visor cartográfico de tramos de pesca que permite identificar gráficamente su localización y las singularidades de cada uno de ellos.





