La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, presidida esta mañana por la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Fernández, ha informado favorablemente de la propuesta de intervención en la Atalaya de Montejo de Tiermes, en una actuación promovida por el Ayuntamiento de la localidad.
La Atalaya de Montejo de Tiermes es un Bien de Interés Cultural, incluido en la Declaración Genérica de Castillos, referida a todos los castillos de España cualquiera que sea su estado de ruina. Es una Torre vigía musulmana medieval, de planta circular y construida en mampostería, situada en el núcleo urbano. Con una altura de entre 10 y 12 metros, se encuentra en buen estado, y fue reconvertida en palomar.
La Atalaya tiene carácter urbano. Dada su situación, como la de Liceras, en el fondo del valle, sin comunicación visual con otras atalayas cercanas, genera dudas en cuanto a su funcionamiento como elemento de comunicación. Se le han adosado edificaciones, viviendas unifamiliares de dos alturas y de construcción tradicional. Esto, y el haber sido usada como palomar, ha permitido su conservación, aunque ha modificado algunas de sus características originales.
El proyecto sigue el criterio de la restauración de un edificio original, con el criterio de mínima intervención, respetando los materiales y los modelos originales hasta donde lo permita su estado de conservación, buscando su recuperación arquitectónica y constructiva, para su habilitación para otros usos como los turísticos.
Los trabajos consisten en: la consolidación de la atalaya, con rehabilitación y consolidación de fábricas originales de piedra, tanto exterior como interiormente, con eliminación de revocos de morteros de cemento gris, parches, pegotes etc.; la reposición de elementos sueltos o huecos con piedras originales y morteros de cal natural entonados; los enfoscados con morteros de cal natural como revestimiento de los muros de piedra, paramentos remontados para la construcción de la cubierta del palomar, sobre la fábrica original de la atalaya, de forma que se diferencien los dos tipos de construcción, atalaya y palomar.
Para devolver a la construcción su estado más original se abrirá el acceso original que se encuentra cegado, y se recuperará su uso para el acceso al interior, se procederá al cierre del portillo actual, que se realizó en época reciente para usar el edificio como palomar, se dotará de un pequeño mirador a modo de elemento de comunicación con el entorno y de desarrollo turístico. Se harán dos escaleras, una exterior, hasta la puerta original, y otra interior, de forma ligera y de acero corten.
En cuanto a las instalaciones, se dotará de evacuación de aguas del interior de la atalaya al exterior, así como preinstalación de acometida eléctrica. Se urbanizarán las zonas exteriores del entorno de la atalaya, y se llevarán a cabo limpiezas y saneamiento de la roca natural sobre la que se cimenta y arranca la construcción.
Finalmente se colocará la señalización y cartelería explicativa del elemento fortificado, historia y usos del edificio, entorno y su relación con el territorio dentro del conjunto de atalayas.
El informe favorable para la propuesta de rehabilitación y puesta en uso de la atalaya se realiza con las siguientes consideraciones a tener en cuenta en el Proyecto de Ejecución que se deberá presentar para su autorización a la Comisión: todas las actuaciones irán encaminadas a la recuperación de las características originales del bien, con el criterio de mínima intervención y mayor conservación de las mismas, como se indica en los siguientes puntos; se conservarán todos los elementos originales de los muros, como los huecos de los forjados de la construcción; la apertura del nuevo acceso será factible en función de las conclusiones de la lectura muraria del informe arqueológico previo, que corroborará sus dimensiones concretas y ubicación, y deberá dar viabilidad a su ampliación en su caso; la cimentación de la estructura de la escalera se adecuará a las condiciones derivadas de la excavación arqueológica previa de la base interior de la atalaya; los apoyos de la escalera interior se situarán aprovechando los huecos existentes en los muros; el cierre del hueco de acceso moderno se materializará de forma diferenciada del muro islámico; la diferenciación del tratamiento de la parte musulmana y el remate añadido será más sutil que la propuesta de revoco de este último, de forma que no incida negativamente sobre el bien; las barandillas se resolverán de forma que provoquen el menor impacto visual posible; la base coloreada del recalce de la piedra será del tono más similar a la roca; y el acero corten de las estructuras metálicas se tratará de forma que se estabilice y no produzca manchas en el resto de los elementos.
Alumbrado ornamental de monumentos en el Conjunto Histórico de Ágreda
Patrimonio ha autorizado el proyecto de alumbrado ornamental para monumentos del casco antiguo promovido por el Ayuntamiento. El proyecto se describe como de mínima intervención en la zona y sin afección a los monumentos, todos los trazados de líneas eléctricas tanto enterradas como aéreas son ya existentes y únicamente se sustituirán tramos que se consideran en mal estado, y los proyectores se colocarán como sustitución de los existentes y en emplazamientos nuevos en fachadas de edificios próximos.
La nueva instalación de alumbrado ornamental, que ilumine los edificios y monumentos que carecen de iluminación, hará posibles las visitas en horario nocturno y pretende dotar de mayor sensación de seguridad al patrimonio.
Los monumentos que no estaban iluminados y donde tiene previsto actuar el proyecto son: el Torreón del Tirador, el Convento de Agustinas, la Iglesia de Yanguas, el Arco del Agua, el Palacio de los Castejones, la Iglesia de San Juan, la Iglesia Virgen de los Milagros, Convento de la Concepción, Iglesia de Magaña, Museo de Arte Sacro, el Torreón de Costoya, el Torreón de la Muela y el Arco Arabe.
La instalación ha sido autorizada con las siguientes prescripciones: no se podrá instalar nuevo cableado, aéreo o sobre fachadas, lo que supone que en caso de tener que sustituir cableado este tendrá que llevarse soterrado, y los montantes verticales estarán canalizadas en las condiciones establecidas en el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico (PEPCH); no se podrán instalar luminarias en edificio con algún tipo de protección según el catálogo del PEPCH, salvo excepciones consensuadas con los técnicos del Servicio Territorial de Cultura; deberá consensuarse con los técnicos del Servicio Territorial de Cultura la ubicación concreta de los proyectores con carácter previo al inicio de la instalación; los báculos se acabarán en tonos marrones oscuros o grises acordes con las farolas junto a las que se van a disponer; en las actuaciones propuestas, teniendo en cuenta que se trata de zonas susceptibles de albergar restos arqueológicos, la realización de movimientos de tierra precisará de un control arqueológico para evaluar la presencia de restos bajo cota 0 en aquellas zonas con protección arqueológica.
Desde Patrimonio se insta al Ayuntamiento a que mejore la imagen del Conjunto Histórico eliminando el profuso cableado aéreo existente en el mismo, y que en general no se permitan instalaciones nuevas en las fachadas.
La Comisión Territorial ha autorizado también la colocación de un elemento escultórico consistente en la reproducción a tamaño real de un cantero de Cardo Rojo de Ágreda, ubicado en el Jardín de Piedra en la zona del mirador del Barrio Moro, próximo al Arco Emiral. La instalación quedaría ubicada en el entorno de protección del Bien de Interés Cultural de la muralla, zona con protección preventiva grado 2.
El proyecto requerirá hacer una plataforma de cemento en el talud, sobre la cual colocar la escultura, que no alteraría las vistas de la muralla y puerta árabe. El elemento escultórico estaría formado por dos chapas de 2000 centímetros x 1000 centímetros x 5 centímetros, de acero corten, soldadas en ocho puntos.
La actuación, promovida por el Ayuntamiento de Ágreda, se complementaría con la colocación de una placa conmemorativa en el pavimento, junto al elemento escultórico, con una inscripción de homenaje a los hortelanos que, durante siglos, se han dedicado al cultivo del Cardo Rojo de Ágreda.
La propuesta ha sido autorizada con las siguientes prescripciones: la pieza se ubicará en la zona más baja del talud y lo más próxima al muro, a efectos de minimizar la afección visual sobre los elementos BIC; el acero corten y el hierro fundido se tratarán para evitar que se produzcan manchas y escorrentías no deseadas en base y jardín de piedras; la placa se dispondrá preferentemente en la propia pieza, y se presentará la propuesta de diseño y ubicación para su autorización por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural con carácter previo a su instalación.
Iglesia de Nuestra Señora de la Muela en Monteagudo de las Vicarías
La Comisión de Patrimonio ha autorizado la modificación de la intervención en las cubiertas de la iglesia de Nuestra Señora de la Muela en Monteagudo de las Vicarías, en una actuación promovida por el Obispado de Osma-Soria.
El proyecto plantea actuar sobre las cubiertas de la sacristía y la vicaría, anexas por la cara sur al resto del edificio principal, debido a que presentaban humedades en la bóveda de la sacristía, en el falso techo de la vicaría y en los zócalos de las estancias, así como agrietamiento y separación de la misma respecto al muro.
El levantamiento de la cúpula de la sacristía desveló un entramado de vigas de madera que conformaban la cubierta y que apoyaba en varios puntos, transmitiendo una serie de cargas, a la mencionada cúpula, para las que no estaba diseñada. También pudo observarse una grieta vertical, en el muro de borde, que hace necesario un cambio de la estructura. Se contemplaban dos posibles opciones: colocar una nueva estructura de madera de pares desde la nave a la cornisa actual que evite el contacto con la cúpula y transmita pesos; o colocar una nueva estructura de cubierta, con menor peso que la actual, manteniendo la altura de cornisa actual y el apoyo en la cúpula.
La Comisión, finalmente, ha autorizado la solución propuesta en la que se eleva la cornisa con las siguientes prescripciones técnicas: se mantendrá la cornisa existente sin la continuidad propuesta y se generará un nuevo elemento en el que constructivamente quede visible que el aumento de altura corresponde a la modificación actual.
La intervención llevará consigo un control arqueológico, que ha sido también autorizado por Patrimonio. Se considera que la intervención está justificada por afectar a elementos históricos de un inmueble con la protección Bien de Interés Cultural. Las obras previstas permitirán acceder a espacios constructivos hasta ahora ocultos, susceptibles de aportar información relevante sobre la evolución histórica del templo, así como su eventual relación con el conjunto formado por la iglesia y el Castillo de Monteagudo de las Vicarías.




