Los voluntarios son los protagonistas de un análisis que muestra cómo Osma-Soria intenta estar presente donde se necesita esperanza, cercanía y dignidad.
Cáritas de Osma-Soria está inmersa en la Semana de la Caridad que comenzó el lunes y se extenderá hasta el próximo domingo. El objetivo, según el Administrador diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán, es ayudarnos a mirar de frente la realidad social que nos rodea y a tomar conciencia de que la caridad no es un añadido opcional en la vida de la Iglesia, sino una dimensión esencial del Evangelio.
Este miércoles se ha presentado la Memoria 2025 que, como avanza el director Ricardo Martínez, no tiene como protagonistas a los números, sino a las personas y en concreto este año los voluntarios. El Administrador Diocesano remarca que este documento “recoge no sólo datos, programas y recursos, sino sobre todo el trabajo silencioso y constante de tantas personas que, desde la fe y el compromiso social, intentan acompañar situaciones concretas de pobreza, fragilidad y exclusión en nuestra diócesis”.
La Memoria es un reflejo de cómo la Iglesia diocesana de Osma-Soria está presente allí donde más se necesita esperanza, cercanía y dignidad. Rodríguez Millán quiere agradecer el trabajo de la red de personas comprometidas sin las cuales sería imposible sostener una acción tan amplia y necesaria, especialmente en una diócesis como la nuestra, marcada por el envejecimiento y por tantas situaciones de vulnerabilidad silenciosa.
Esta misma tarde se celebrará la Asamblea de Cáritas en la Casa Diocesana y mañana se vivirá una mañana de sensibilización en la antigua Plaza de San Esteban. El viernes habrá Eucaristía y comida para trabajadores y voluntarios en la Parroquia de San José. El cierre llegará el domingo con la celebración parroquial del Corpus Christi.




